SAN ANTONIO, Texas - Poco antes de subir al vagón de un tren en el que perdió la vida, el inmigrante hondureño Denis Anariba Herrera le contó a su mamá que había estado soñando con su abuela, quien lo abrazaba.
¿Un aviso? Inmigrante soñó con su abuela antes de subir al tren en el que murió, en Laredo
La madre de Denis Isaías Anariba Herrera cuenta que él solo quería reunirse de nuevo con su esposa y su "gordita", quienes estaban en Houston. Sin embargo, a nadie le dijo que subiría al vagón de un tren en el cual fue hallado muerto.
"Mi mamá tiene un año de fallecida", relató Denia Herrera sobre su plática con Denis, quien fue uno de los inmigrantes hallados muertos el 10 de mayo, por un golpe de calor, dentro de un vagón de tren, en Laredo.
Ella no sabía sobre esos planes, lo que sí conocía perfectamente era el mayor deseo de su hijo: reunirse de nuevo con su esposa y su bebé, quienes residen en Houston.

Por eso sospecha que, faltando 2 semanas para su cumpleaños 25, Denis Isaías Anariba intentó hacer su sueño realidad.
Con un nudo en la garganta, Herrera contó que “al parecer, su anhelo de regresar aquí era por su hija, porque tiene una niña de 1 año”.
Deportado en Nochebuena y a otro país
Denia Herrera dijo que su hijo Denis Isaías Anariba, como lo bautizó, vivió durante 5 años en Houston, sin legalizar su situación migratoria.
No obstante, Herrera destacó que su hijo " era una persona trabajadora, humilde, muy entregado a su hija, a su esposa”.
El año pasado, cuando junto a su pareja se disponía a celebrar la primera Navidad de la hija de ambos, fue detenido y deportado.
No lo regresaron a su natal Honduras, sino que fue llevado a México, desde donde comenzó a comunicarse, cuando podía con su familia en Estados Unidos.
Su travesía lo llevó a Piedras Negras, Coahuila, donde se piensa que subió al tren del cual bajó muerto.
El sueño del inmigrante con su abuela
En una corta entrevista, Denia Herrera dijo que la última llamada que recibió de su hijo Denis fue el 4 de mayo, apenas 6 días antes de que hallaran su cuerpo en Laredo.
No le comentó que intentaría regresar a suelo estadounidense, tal vez para no preocuparla.
Sí le contó el sueño recurrente que tenía con su abuela. "Me dijo ‘he estado soñando que la veo, que me abraza y que estoy ahí con ella’".
Herrera lo escuchó y sabiendo cuánto luchaba para salir adelante, lo alentó.
Pero su hijo, dijo, no culminó la llamada sin hacerle una petición: " 'Nunca te olvides de mi gordita, siempre ve a verla, visítala’".
"Esas fueron las últimas palabras que platicamos”, expresó la abatida madre.
Sacando de fuerzas, declaró que lo extrañará “mucho y que no se preocupe porque yo voy a estar para su hija siempre”.
Prueba para las familias de los inmigrantes muertos en el tren
La familia de Denis Isaías Anariba, contó su madre, enfrenta en estos momentos una batalla que comparten otras de las víctimas: reclamar su cuerpo y recabar el dinero para su funeral.
En el caso de Anariba, su mamá dijo que recaudan fondos a través de una página dedicada a esos fines.
El domingo 10 de mayo, Día de la Madre, seis personas inmigrantes fueron halladas sin vida en un vagón de tren en los patios de la empresa de ferrocarriles Union Pacific, en Laredo, Texas.
Autoridades determinaron que las víctimas, mexicanos y hondureños, murieron de un golpe de calor al viajar en el convoy a altas temperaturas.








