Declaraciones de Marco Rubio agregan más confusión sobre si EEUU "controlará" Venezuela

El secretario de Estado sugiere que EEUU no gobernará Venezuela, sino que se limitará a mantener el "embargo petrolero" ya impuesto al país. Las declaraciones de Rubio en programas de televisión parecen tener como objetivo disipar las preocupaciones sobre una intervención extranjera prolongada.🔴 Sigue aquí nuestra cobertura en vivo.

Video Operación de EEUU para capturar a Maduro en Venezuela desata opiniones divididas entre legisladores

El secretario de Estado, Marco Rubio, sugirió este domingo que Estados Unidos no gobernaría Venezuela en el día a día, salvo para hacer cumplir un "embargo petrolero" ya existente contra el país. Esto representa un cambio de postura después de que el presidente Donald Trump anunciara un día antes que su gobierno administraría Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

Las declaraciones de Rubio en programas de televisión parecían diseñadas para mitigar la preocupación de que la acción enérgica para lograr un cambio de régimen en Venezuela pudiera llevar a Estados Unidos a otra intervención extranjera prolongada o a un intento fallido de reconstrucción nacional.

PUBLICIDAD

Únete gratis a nuestro canal de WhatsApp: haz clic aquí para estar al tanto de las noticias y no perderte ninguna actualización.

Estas declaraciones contrastan con las afirmaciones generales, aunque vagas, de Trump de que Estados Unidos "administraría", al menos temporalmente, la nación petrolera, comentarios que sugerían algún tipo de estructura de gobierno bajo la cual Caracas estaría controlada por Washington.

Además, para agregar más contradicción a las declaraciones del gobierno republicano, el domingo en la noche Trump dijo a bordo del Air Force One de regreso a Washington DC que a corto plazo necesita que Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Maduro, le proporcione a Estados Unidos "acceso total" a los recursos petroleros de Venezuela:

"Necesitamos acceso total. Necesitamos acceso al petróleo y a otras cosas en su país que nos permitan reconstruir su país”, dijo Trump a los periodistas.

Trump reiteró los comentarios que hizo a The Atlantic más temprano, en los que señaló que Rodríguez enfrentaría un destino peor que el de Maduro si no “hace lo correcto”. No explicó a qué se refería con eso.


Rubio ofreció una perspectiva más matizada, afirmando que Estados Unidos continuaría aplicando el embargo petrolero que ya está vigente contra los buques petroleros sancionados antes de la captura y extracción de Maduro el sábado por la mañana, y que utilizaría esa presión como medio para impulsar cambios políticos en Venezuela.

"Ese es el tipo de control al que se refiere el presidente", dijo Rubio en el programa "Face the Nation" de CBS News. "Continuaremos con ese embargo y esperamos que haya cambios, no solo en la forma en que se gestiona la industria petrolera en beneficio del pueblo, sino también para que se detenga el narcotráfico".

PUBLICIDAD

El bloqueo a los petroleros sancionados —algunos de los cuales han sido incautados por Estados Unidos— “se mantiene, y eso representa una enorme ventaja que seguirá vigente hasta que veamos cambios que no solo promuevan el interés nacional de Estados Unidos, que es lo primordial, sino que también conduzcan a un futuro mejor para el pueblo de Venezuela”, añadió.

Quienes gobiernan ahora Venezuela, hasta el momento, se han resistido, al menos públicamente, y han instado al gobierno de Trump a liberar a Maduro.

Incluso antes de la operación que capturó a Maduro, los expertos ya cuestionaban la legalidad de algunos aspectos de la campaña de presión del gobierno contra Venezuela, incluido el bombardeo de embarcaciones acusadas de narcotráfico, que, según algunos académicos, excedía los límites del derecho internacional.

Trump reiteró su promesa de que EEUU “controlaría” Venezuela

La promesa de Trump de “controlar” Venezuela, repetida más de media docena de veces en una conferencia de prensa en Florida el sábado, generó preocupación entre algunos demócratas. También causó inquietud en sectores de su propia coalición republicana, incluida la base de “Estados Unidos Primero”, que se opone a las intervenciones extranjeras, y entre observadores que recordaron los intentos de reconstrucción nacional en Irak y Afganistán.

Rubio desestimó las críticas, afirmando que la intención de Trump había sido malinterpretada.

“Todo el aparato de política exterior cree que todo es Libia, todo es Irak, todo es Afganistán”, dijo Rubio. “Esto no es Medio Oriente. Y nuestra misión aquí es muy diferente. Esto es el hemisferio occidental”.

PUBLICIDAD

Rubio también sugirió que Estados Unidos daría tiempo a los subordinados de Maduro, ahora a cargo, para que gobernaran, diciendo: “Juzgaremos todo por lo que hagan”. Y aunque no descartó la posibilidad de una intervención militar en Venezuela, Rubio afirmó que Estados Unidos, que ha reforzado su presencia en la región, ya era capaz de interceptar embarcaciones de narcotraficantes y buques cisterna sancionados.

Un día antes, Trump declaró a los periodistas: “Vamos a dirigir el país hasta que podamos realizar una transición segura, adecuada y sensata”. Posteriormente, señaló a su equipo de seguridad nacional, que lo acompañaba, incluyendo a Rubio y al secretario de Defensa Pete Hegseth, y dijo que la gestión estaría a cargo, durante un tiempo, de “las personas que están justo detrás de mí. Nosotros lo dirigiremos, nosotros lo recuperaremos”.

La Casa Blanca se negó a hacer comentarios más allá de lo que Trump dijo el sábado.

Llegada de Maduro

Un avión del gobierno federal puso a Maduro en Nueva York el sábado por la tarde en un pequeño aeropuerto en los suburbios del norte de la ciudad, tras una operación nocturna que lo extrajo a él y a su esposa, Cilia Flores, de su residencia en una base militar en Caracas, la capital del país, un acto que el gobierno de Maduro calificó de "imperialista". La pareja enfrenta cargos en Estados Unidos por participar en una conspiración de narcoterrorismo.

La dramática detención de los Maduro culminó una intensa campaña de presión de la administración Trump contra el líder autocrático de Venezuela y meses de planificación secreta, lo que resultó en la acción estadounidense más contundente para lograr un cambio de régimen desde la invasión de Irak en 2003. Expertos legales cuestionaron la legalidad de la operación, que se llevó a cabo sin la aprobación del Congreso.

PUBLICIDAD

La vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, exigió que Estados Unidos liberara a su jefe y lo calificó como el líder legítimo del país, mientras que el Tribunal Supremo de Justicia la nombró presidenta interina. El ministro de Defensa del régimen, Vladimir Padrino López, también se pronunció al respecto, declarando el domingo que las fuerzas armadas del país "rechazan categóricamente el cobarde secuestro" y que "mantendrán el orden y la paz interna".

Está previsto que Maduro comparezca por primera vez el lunes ante el tribunal federal de Manhattan.

Maduro y otros funcionarios venezolanos fueron acusados en 2020 de cargos de conspiración de narcoterrorismo, y el Departamento de Justicia emitió una nueva acusación formal el sábado contra Maduro y su esposa, que describía a su administración como un "gobierno corrupto e ilegítimo" financiado por una red de narcotráfico que inundó Estados Unidos con cocaína. El gobierno estadounidense no reconoce a Maduro como el líder del país.

La administración Trump pasó meses reforzando las fuerzas estadounidenses en la región y llevando a cabo ataques contra embarcaciones en el mar Caribe y el océano Pacífico oriental por supuestamente transportar drogas.

Reina la calma en Venezuela tras la operación estadounidense

El gobierno venezolano siguió funcionando con normalidad durante el fin de semana, con los ministros en sus puestos.

La capital amaneció inusualmente tranquila el domingo, con pocos vehículos circulando y tiendas de conveniencia, gasolineras y otros negocios cerrados.

PUBLICIDAD

El hijo de Maduro, el diputado Nicolás Ernesto Guerra, no ha aparecido en público desde el ataque. El sábado publicó en Instagram un comunicado del gobierno repudiando la detención de su padre y su madrastra.

La nueva Asamblea Nacional del país tiene previsto juramentar a sus miembros en el Palacio Legislativo de Caracas. La asamblea unicameral seguirá bajo el control del partido gobernante.

Según la ley venezolana, Rodríguez asumiría el cargo tras la destitución de Maduro. Sin embargo, Rodríguez enfatizó durante una aparición en la televisión estatal el sábado que no tenía previsto asumir el poder, antes de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenara que asumiera el cargo interino. Trump declaró a The Atlantic en una entrevista el domingo que Rodríguez podría "pagar un precio muy alto" si no hace lo que él considera correcto para Venezuela.

Esto contrastó con los comentarios del presidente republicano sobre Rodríguez el sábado, cuando dijo que Rubio había hablado con ella y que estaba dispuesta a hacer lo que Estados Unidos considera necesario para mejorar el nivel de vida en Venezuela.

Trump declaró al New York Post en una entrevista el sábado que Estados Unidos no necesitaría desplegar tropas en Venezuela si ella "hace lo que queremos".

Mira también:

Video Las imágenes más impactantes de la captura de Maduro y su llegada a suelo estadounidense