Cada vez más familias en Washington no saben si tendrán comida suficiente: la inseguridad alimentaria alcanza un máximo en cinco años

Uno de cada tres niños vive en un hogar con dificultades para conseguir comida, mientras algunas familias inmigrantes evitan pedir ayuda por temor a las autoridades

Video "Si subimos precios no vienen a comprar": dueños de camiones de comida preocupados por costo del diésel

Para miles de familias del área metropolitana de Washington, conseguir comida suficiente se ha convertido en una preocupación cada vez más frecuente. En 2026, 38% de los hogares de la región enfrenta inseguridad alimentaria, el nivel más alto registrado en cinco años, de acuerdo con un nuevo informe del Banco de Alimentos del Área Capital.

El reporte, elaborado junto con la Universidad de Chicago a partir de una encuesta a casi 4,000 personas, muestra cómo el aumento del costo de vida y el deterioro de las condiciones económicas están dificultando que las familias puedan garantizar algo tan básico como tener alimentos suficientes en casa.

PUBLICIDAD

La situación golpea con mayor fuerza a los hogares de bajos ingresos: tres de cada cinco familias en este grupo enfrentan inseguridad alimentaria.

También existen diferencias importantes entre grupos raciales. De acuerdo con el informe, los hogares no blancos presentan tasas de inseguridad alimentaria entre dos y tres veces superiores a las de los hogares blancos.

Uno de cada tres niños vive en un hogar con dificultades para conseguir comida

Los menores se encuentran entre los principales afectados por esta situación.

El informe estima que 34% de los niños del área metropolitana de Washington, aproximadamente uno de cada tres, vivió durante el último año en un hogar con dificultades para garantizar un acceso regular a alimentos.

Mientras tanto, 28% de los residentes de la región recurre actualmente a organizaciones de ayuda alimentaria.

La demanda también está modificando la manera en que algunas personas reciben estos apoyos. El 29% de las organizaciones que forman parte de la red de distribución del banco de alimentos reportó un aumento de personas que envían a familiares, amigos u otros intermediarios a recoger alimentos en su nombre.

Inmigrantes tienen temor de pedir ayuda

El informe también identifica un cambio entre las comunidades inmigrantes.

Cada vez menos personas nacidas fuera de Estados Unidos están recurriendo directamente a programas de asistencia alimentaria, debido, entre otros factores, al temor relacionado con la aplicación de las leyes migratorias y otras preocupaciones sobre su seguridad.

PUBLICIDAD

Esto significa que algunas familias que enfrentan dificultades para conseguir alimentos podrían estar evitando acudir personalmente a los servicios de ayuda.

La pérdida de empleos agrava la situación

El deterioro de la seguridad alimentaria ocurre mientras la región enfrenta mayores dificultades económicas.

Según el estudio, 100,000 empleos desaparecieron entre enero de 2025 y enero de 2026, mientras que 44% de las personas encuestadas afirmó que su situación financiera empeoró durante el último año.

A esto se sumó el impacto del cierre del Gobierno federal que se prolongó durante 43 días entre octubre y noviembre de 2025.

Casi la mitad de los encuestados dijo que ese cierre afectó negativamente sus finanzas, con un impacto particularmente fuerte entre los hogares de menores ingresos.

Cambios en programas de ayuda podrían aumentar la presión

El Banco de Alimentos del Área Capital advierte que la situación podría complicarse todavía más ante cambios en programas de protección social, incluido el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, conocido como SNAP.

La combinación de pérdida de empleos, mayores costos para las familias y modificaciones en la red de asistencia está llevando la inseguridad alimentaria de la región a niveles que, según el informe, no se habían visto desde los momentos más graves de la pandemia de COVID-19.

El dato de 38% refleja no solamente un aumento de la necesidad de acudir a bancos de alimentos y otras organizaciones, sino también la dificultad que enfrentan muchas familias para mantener estable su acceso a alimentos en medio de un escenario económico cada vez más complicado.