En la sala de audiencias del condado de Tarrant, el caso por la muerte de Athena Strand entró en una fase decisiva marcada por testimonios de la defensa que buscan influir en la condena. Tanner Horner, exconductor de FedEx, se declaró culpabledel secuestro y asesinato de la niña de 7 años ocurrido en noviembre de 2022 en el condado de Wise. Ahora, un jurado debe decidir si será condenado a muerte o a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
“Lo siento mucho”: la madre de Tanner Horner sube al estrado y esto fue lo que dijo en el juicio de Athena
La madre de Tanner Horner declaró ante el jurado y pidió perdón a la familia de la menor mientras la defensa intenta evitar la pena de muerte. El jurado deberá decidir ahora entre cadena perpetua o la pena capital.
El proceso judicial cambió de rumbo con esa declaración de culpabilidad del pasado 7 de abril. Desde entonces, la atención se centra en la fase de sentencia, en la que la fiscalía y la defensa presentan pruebas y testimonios para orientar la decisión del jurado. Según el tribunal, esta etapa podría extenderse por varias semanas.
La jornada del miércoles 22 de abril estuvo marcada por el testimonio de la madre de Horner, quien subió al estrado como una de las principales testigos de la defensa. Durante su declaración, pidió que su rostro no fuera mostrado en la transmisión y relató episodios de su infancia, consumo de drogas y el entorno en el que creció su hijo.
“Lo siento mucho”
“No sé qué decir. Lo siento mucho”, expresó entre lágrimas al dirigirse a la familia de Athena Strand, tras reconocer que había seguido el juicio por transmisión en vivo, a pesar de la orden judicial que lo prohibía para los testigos.
Su testimonio trazó una línea de tiempo que la defensa busca presentar como contexto atenuante. Declaró que fue víctima de abuso sexual desde los cuatro años por parte de su padrastro, que ingresó a rehabilitación en la adolescencia y que comenzó a trabajar como bailarina a los 17 años. Según dijo, consumía alcohol y metanfetaminas para poder desempeñar ese trabajo y posteriormente desarrolló una adicción a la heroína durante años.
“Parece encajar con mi vida”, dijo ante el jurado. “Cuando sufres abusos a una edad tan temprana, se convierte en una idea de ti misma”.
También relató que conoció al padre de Horner en ese entorno cuando ella tenía 17 años y él 29. Según su testimonio, esa relación comenzó con una agresión sexual. Aun así, se casó con él dos años después y permanecieron juntos durante años.
Sobre el embarazo de Horner, señaló que consumió alcohol y drogas durante las primeras semanas antes de saber que estaba embarazada, y que luego intentó dejarlo, aunque continuó fumando y consumiendo marihuana durante la gestación. La defensa ha planteado que estos factores podrían haber influido en el desarrollo neurológico del acusado.
Durante su infancia, según su madre, Horner tuvo dificultades para relacionarse con otros niños. “Él quería llevarse bien con la gente, pero ellos no estaban interesados en conversar con él”, dijo. Explicó que fue diagnosticado con síndrome de Asperger, dentro del trastorno del espectro autista, y que presentaba crisis emocionales en las que se golpeaba la cabeza.
El jurado también escuchó que Horner creció en un entorno inestable, con su madre entrando y saliendo de centros de rehabilitación y su padre con antecedentes penales. En ocasiones vivió con sus abuelos. “Podría haberlo hecho mucho mejor”, reconoció la madre en el estrado.
La defensa complementó ese relato con el testimonio de familiares. Una tía abuela describió a Horner como un niño “travieso y revoltoso” y habló de las dificultades en su entorno familiar, incluyendo problemas de drogas en su padre.
Los diagnósticos médicos de Horner
En paralelo, expertos convocados por la defensa expusieron evaluaciones sobre la salud mental del acusado. El psicólogo John Edens, profesor de la Universidad Texas A&M, declaró sobre los métodos utilizados para predecir la peligrosidad futura de una persona, un elemento clave en casos de pena de muerte en Texas.
Edens explicó que estas evaluaciones tienen altos niveles de incertidumbre. “Es una tarea titánica intentar predecir algo que es poco común”, dijo, al referirse a la posibilidad de que una persona cometa actos violentos en el futuro, incluso dentro del sistema penitenciario.
Otros especialistas citados por la defensa, en audiencias previas sin jurado, señalaron que Horner presenta diagnósticos como trastorno del espectro autista, depresión, TDAH y antecedentes de abuso de sustancias. También se mencionaron factores como exposición prenatal al alcohol, posible intoxicación por plomo en la infancia y un historial de dificultades cognitivas. Sin embargo, coincidieron en que estas condiciones no justifican el crimen y que el acusado es capaz de distinguir entre el bien y el mal.
El contexto del caso se remonta al 30 de noviembre de 2022, cuando Athena Strand desapareció de la propiedad rural donde vivía con su familia en el condado de Wise, al noroeste de Fort Worth. Horner había realizado una entrega de FedEx en esa vivienda ese mismo día.
De acuerdo con documentos judiciales y testimonios presentados por la fiscalía, el acusado secuestró a la niña y posteriormente la asesinó. Durante la investigación, negó en repetidas ocasiones conocer su paradero hasta que, dos días después, condujo a las autoridades al lugar donde había dejado el cuerpo, a varios kilómetros de la vivienda.
Las pruebas presentadas ante el jurado incluyen grabaciones del interior del vehículo de reparto, registros de la ruta de entrega y material audiovisual relacionado con los hechos. Según la fiscalía, el caso muestra una secuencia de acciones posteriores al crimen, incluyendo el intento de limpiar el vehículo y continuar con la jornada laboral.
Durante el juicio, también se expuso que Horner llegó a afirmar ante expertos que un “alter ego” llamado “Zero” había cometido el crimen, versión que los propios especialistas de la defensa descartaron, señalando que no existe evidencia de trastorno de personalidad múltiple.
En los días previos al testimonio de la madre, el tribunal escuchó a otros peritos sobre el estado mental del acusado. Según una psiquiatra forense, sus condiciones afectan la forma en que procesa situaciones, pero no eliminan su responsabilidad penal.
La fase actual del juicio se centra en determinar la condena. En Texas, el jurado debe evaluar si el acusado representa una amenaza futura para la sociedad y si existen factores atenuantes suficientes para evitar la pena de muerte.
El proceso continúa este jueves 23 de abril con nuevos testimonios de la defensa. Se espera que el jurado continúe escuchando testimonios en los próximos días antes de iniciar deliberaciones sobre la sentencia.










