ORLANDO, Florida.- Una discusión entre compañeros de trabajo por la velocidad con la que uno de ellos realizaba sus labores terminó, según los investigadores, en un ataque que dejó tres hombres muertos en una vivienda de Davenport. Casi cinco años después, un jurado del Condado Polk declaró culpable a Shaun Paul Runyon de los tres asesinatos.
Discutió con su jefe por el trabajo y volvió para matar a tres compañeros
Una discusión sobre el ritmo de trabajo precedió al ataque que dejó tres trabajadores muertos en Davenport.
Runyon, de 44 años y originario de Pensilvania, fue encontrado culpable de tres cargos de asesinato en primer grado y uno de intento de asesinato en segundo grado, informó la Oficina del Alguacil del Condado Polk. Su sentencia todavía está pendiente.
Los hechos se remontan al 1 de octubre de 2021, cuando Runyon y su supervisor, Kevin Lanusse, tuvieron una discusión durante la jornada laboral. De acuerdo con la investigación del alguacil, Lanusse le reclamó que no estaba trabajando con suficiente rapidez. La disputa terminó cuando Runyon golpeó a su supervisor y abandonó el lugar.
Sus compañeros pensaron que había regresado a Pensilvania. Pero, según los investigadores, Runyon tenía otros planes.
Runyon trabajaba para J&B Electric, una empresa de Pensilvania contratada para realizar trabajos eléctricos para Publix en el área de Lakeland. Él y sus compañeros se alojaban temporalmente en una vivienda rentada en Davenport mientras realizaban el proyecto.
Después de abandonar el trabajo, Runyon condujo hasta Georgia, donde, según los investigadores, compró una ballesta con la intención de utilizarla contra sus compañeros. Después regresó a Florida, dejó el vehículo de trabajo en el Aeropuerto Internacional de Tampa y rentó otro automóvil.
También compró un bate de béisbol en Tampa. Según lo que posteriormente dijo a los detectives, decidió utilizar el bate en lugar de la ballesta.
La mañana del 2 de octubre, Runyon regresó a la vivienda de Davenport. Eran alrededor de las 9:45 a.m.
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Regresó a la casa y atacó a sus compañeros
De acuerdo con la investigación, Runyon entró a la vivienda armado con el bate y un cuchillo y atacó a sus compañeros.
Lanusse, de 41 años, y Dewlon Donell, de 46, fueron golpeados mortalmente con el bate mientras dormían. Gregory Dolezal, de 44 años, despertó durante el ataque e intentó escapar, pero Runyon lo persiguió y lo apuñaló.
Los tres hombres eran trabajadores de J&B Electric. Lanusse era originario de Pensilvania, Donell de Maryland y Dolezal de Ohio.
Otro compañero de trabajo también fue atacado con el bate cuando intentaba escapar de la vivienda. Sobrevivió, pero ese ataque forma parte ahora del cargo de intento de asesinato en segundo grado por el que Runyon también fue declarado culpable.
Otros ocupantes de la casa lograron salir con vida.
Después del ataque, Runyon huyó. Los agentes iniciaron una búsqueda que duró aproximadamente dos horas antes de localizarlo en una vivienda de Lake Wales. Según las autoridades, llegó cubierto de sangre y dijo a los residentes que había sido víctima de una agresión sexual. Los investigadores posteriormente lo llevaron bajo custodia.
La investigación también estableció que Runyon había confesado los asesinatos durante los interrogatorios. Las autoridades dijeron entonces que había afirmado que odiaba a sus compañeros y que los acusaba de haberlo agredido sexualmente, aunque una prueba de agresión sexual no confirmó esa acusación.
El caso permaneció en los tribunales durante casi cinco años.
Ahora, el jurado determinó que Runyon es culpable de los tres asesinatos en primer grado y del intento de asesinato. La Oficina del Alguacil del Condado Polk confirmó que la sentencia aún está pendiente, por lo que todavía no se ha determinado públicamente el castigo que recibirá por los delitos por los que fue declarado culpable.













