ARIZONA.- El sarampión, una enfermedad que fue declarada eliminada en Estados Unidos hace más de dos décadas, ha vuelto a ser noticia en el país. Lo que durante años se consideró controlado, hoy reaparece en forma de brotes que afectan principalmente a comunidades con baja vacunación.
¿Por qué está regresando el sarampión? Esto dicen expertos en Estados Unidos
Aunque fue eliminado hace décadas, el sarampión está regresando en Estados Unidos. Te explicamos las causas, síntomas y cómo prevenir contagios.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), hasta el 2 de abril de 2026, se han reportado 1,671 casos confirmados de sarampión en Estados Unidos. De estos, 1,661 casos corresponden a 33 jurisdicciones, incluyendo estados como California, Texas, Florida, Nueva York, Illinois y Georgia, entre otros. Además, se han registrado 10 casos adicionales en visitantes internacionales dentro del país.
La CDC también señala que una de las principales razones se debe a que la cobertura de la vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola (MMR) ha disminuido. Por ejemplo, entre los niños en edad de kínder, la tasa de vacunación cayó de 95.2% en el ciclo escolar 2019–2020 a 92.5% en 2024–2025, dejando a miles de menores en riesgo y disminuyendo lo necesario para mantener la inmunidad comunitaria.
Hay que recordar que el sarampión es altamente contagioso y se transmite por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda, e incluso puede propagarse al permanecer en un espacio donde estuvo alguien contagiado.
¿Qué se debe saber sobre los brotes actuales de sarampión?
El especialista Todd Ellerin, jefe de enfermedades infecciosas en South Shore Health, advierte que la temporada de sarampión en 2026 podría superar las cifras del año anterior, que ya habían alcanzado el nivel más alto en más de tres décadas.
“La gran mayoría de los casos está ocurriendo en personas no vacunadas”, dijo a UNIVISION, destacando que se está concentrando en quienes no cuentan con protección.
Reconocer los síntomas de forma temprana es fundamental para evitar complicaciones y frenar la propagación. Ellerin recomienda recordar una serie de signos característicos como conjuntivitis, secreción nasal, sarpullido y fiebre, síntomas que suelen aparecer en conjunto y progresar rápidamente.
Además de los síntomas que pueden ser visibles en el cuerpo, hay otros dos factores que pueden ser síntomas de sarampión: fiebre alta (que puede subir hasta más de 104º F) y tos.
Ante la sospecha de infección, la recomendación es buscar atención médica de inmediato y evitar el contacto con otras personas, dado el alto nivel de contagio del virus.
¿Quiénes son los más vulnerables?
Los grupos con mayor riesgo de contagio de sarampión incluyen a niños menores de cinco años, adultos mayores, personas inmunocomprometidas y mujeres embarazadas. También están en mayor peligro los niños con desnutrición, ya que su sistema inmunológico puede no responder de manera eficaz ante la infección.
A pesar de haber sido eliminado, el sarampión nunca desapareció a nivel global. Según Ellerin, el resurgimiento actual tiene que ver con varios factores juntos, por un lado , han bajado las tasas de vacunación y por otro, aun existen dudas sobre las vacunas, una desconfianza que se acentuó tras la pandemia.
“El éxito de la vacuna ha sido tal que muchas personas nunca han visto un caso de sarampión”, explica. “Eso puede llevar a pensar que ya no es necesario vacunarse, cuando en realidad sigue siendo una enfermedad potencialmente grave”.
Antes de la introducción de la vacuna en la década de 1960, el sarampión provocaba cientos de miles de casos al año en Estados Unidos, con miles de hospitalizaciones y cientos de muertes.
“La vacuna MMR es extremadamente eficaz, con una protección cercana al 95% con una o dos dosis, dependiendo de la edad”, agrega y asegura que la herramienta más efectiva sigue siendo la vacunación.
Para quienes no están seguros de su estado de vacunación , la recomendación es consultar con un profesional de salud y, en la mayoría de los casos, vacunarse nuevamente es seguro. Existen, sin embargo, excepciones específicas, como en personas embarazadas o con ciertas condiciones médicas como alergias, que deben ser evaluadas por un especialista.
La información presentada en este artículo es de carácter informativo y no sustituye la evaluación, diagnóstico ni tratamiento de un profesional de la salud. Ante cualquier síntoma, duda o situación particular, se recomienda consultar directamente con su médico u otro especialista calificado.
Esta nota se realizó en colaboración con TMX.

