Una decisión de la
Corte Suprema de Estados Unidos, aprobada por 6 votos contra 3, ha generado preocupación entre defensores de los
inmigrantes y residentes permanentes. La
jueza Ketanji Brown Jackson advirtió que la decisión podría interpretarse como un “cheque en blanco” para la administración Trump. La abogada de inmigración Alma Rosa Nieto explicó que el fallo amplía la discreción de los oficiales migratorios para determinar la admisión de ciertos residentes al ingresar al país.
El Senado de EEUU aprueba por primera vez una histórica resolución sobre los poderes de guerra de Trump