Tucson, ARIZONA.- Un hombre que documentaba un operativo migratorio terminó en el suelo, sin poder ver ni hablar, tras ser rociado con gas pimienta a corta distancia por un agente federal. La escena ocurrió en un estacionamiento comercial y quedó registrada en video.
“Me roció a quemarropa”: grababa un operativo de ICE y terminó atacado con gas pimienta
Un hombre en Tucson llegó a documentar un operativo de ICE y terminó en el suelo tras ser rociado con gas pimienta. Él asegura que solo grababa y mantenía distancia, mientras autoridades sostienen que fue necesario usar la fuerza.
El incidente se desarrolló frente a una tienda Walgreens en Tucson, Arizona, donde agentes de ICE realizaban un operativo la mañana del lunes 6 de abril.
Steven Davis, observador voluntario de una red comunitaria que monitorea operativos migratorios, asegura que llegó al lugar tras recibir reportes de presencia de varios vehículos de ICE.
Su intención, dice, era registrar lo que ocurría. “Finalmente, los agentes del ICE salieron, regresaron a su vehículo y comenzaron a interactuar con los transeúntes presentes”, relató a KGUN vía CNN Newsource.
De acuerdo con su testimonio, mantuvo distancia y siguió indicaciones. “En un par de ocasiones, los agentes me dijeron que me apartara, y me aparté de su camino”, explicó. Con la cámara en mano, se ubicó en el estacionamiento mientras más agentes llegaban al lugar.
“Simplemente tenía la cámara pegada a la cara e intentaba grabar las interacciones de los agentes del ICE con los transeúntes”, dijo.
La situación cambió cuando, según su relato, un agente vestido de civil y con el rostro cubierto se acercó. Davis asegura que notó que llevaba gas pimienta.
"Me roció a quemarropa en la cara”
“Pasó junto a mí una vez y parecía que iba a rociarme con gas pimienta. Le dije que tenía derecho legal a observar y grabar. Pasó de largo, y luego volvió a pasar justo cuando iba a mi lado, levantó la pistola de gas pimienta y me roció a quemarropa en la cara”.
El impacto fue inmediato. “No pude decir nada. Me desplomé. Simplemente caí en medio del estacionamiento y quedé completamente aturdido. Nunca en mi vida había experimentado ese nivel de dolor”, relató.
Según su descripción, el dolor se extendió por ojos, rostro y vías respiratorias. Personas cercanas acudieron a ayudarlo con líquidos. Él mismo utilizó una bebida que llevaba consigo para intentar aliviar los efectos.
Otra testigo, Jacqueline Aguilar, cuestionó la forma en que se desarrolló la intervención. “Es aterrador. No llevaba ninguna insignia. No llevaba nada puesto, ni siquiera un chaleco con la inscripción ICE. Era solo un tipo con una camisa a cuadros y una mascarilla. Nunca se identificó ni me habló”, dijo.
Mientras tanto, autoridades locales llegaron al lugar por una llamada distinta. El comandante Raul Navarro, de la policía de South Tucson, explicó que sus agentes no participaban en el operativo federal. “No estábamos prestando asistencia a ICE ni formábamos parte de ninguna operación. Lo que sabemos es que ICE estuvo presente en el Walgreens”, señaló a KGUN.
Navarro indicó que la policía respondió tras reportes de altercados en el estacionamiento. “Al parecer, entre ellos y los demás implicados, hubo empujones contra los vehículos de ICE y una persona quedó tendida en el suelo frente al vehículo sin distintivos de ICE”, explicó. Añadió que solicitaron asistencia médica, pero algunas de las personas afectadas no quisieron recibirla ni proporcionar información.
“ICE y sus tácticas no son bienvenidas"
La alcaldesa de South Tucson, Roxanna Valenzuela, fue más directa en su reacción pública. “ICE y sus tácticas violentas no son bienvenidas en South Tucson. Lo que le sucedió a ese testigo es inaceptable. Nadie en nuestra comunidad debería ser rociado con gas pimienta por simplemente dar testimonio”, afirmó.
La versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), sin embargo, plantea un escenario distinto. En un comunicado, la agencia señaló que el 6 de abril agentes realizaban vigilancia en un lugar donde había sido visto un extranjero con orden de deportación definitiva. Según esa versión, un grupo de personas comenzó a impedir la salida de los vehículos oficiales.
El DHS sostiene que los agentes activaron luces y sirenas para dispersar a quienes, según su relato, estaban bloqueando el operativo. “Los agentes tuvieron que recurrir a medidas antidisturbios, incluido el uso de gas pimienta, para protegerse”, indicó la agencia. También aseguró que algunos manifestantes se colocaron delante y detrás de los vehículos, lo que obligó a una intervención para despejar la salida.
En Estados Unidos, grabar a autoridades en espacios públicos está protegido por la Primera Enmienda. Tribunales federales han reiterado ese derecho, que incluye documentar operativos. Sin embargo, ese derecho tiene límites: no interferir físicamente, no bloquear movimientos y obedecer órdenes de seguridad.
Expertos legales y organizaciones de derechos civiles han señalado que el uso de fuerza, incluido el gas pimienta, debe cumplir criterios de necesidad y proporcionalidad. Si una persona mantiene distancia y no interfiere, el uso de agentes químicos puede ser cuestionado y derivar en investigaciones o demandas.
Davis, por su parte, sostiene que continuará con su labor como observador. Dice que su objetivo sigue siendo documentar lo que ocurre en su comunidad, pese a lo vivido.


























