Nueva York y Maryland celebran jornadas de
elecciones primarias determinantes para la
representación política
hispana. Mientras los
votantes neoyorquinos definen candidaturas clave al Congreso en distritos de tradición latina, las organizaciones en
Maryland impulsan la participación ciudadana para decidir cientos de cargos locales, incluyendo la gobernación y juntas escolares. Ambos estados concentran esfuerzos para
atraer a las urnas a los electores hispanos.