Los Ángeles.- Alba llegó a Estados Unidos hace cuatro años junto a sus cuatro hijos, de 2, 8, 15 y 18 años, huyendo de la violencia doméstica en Honduras y buscando protección para su familia. Sin embargo, su solicitud de asilo fue desestimada por un juez de inmigración y, según cuenta, sus abogados no presentaron a tiempo la apelación.
“Me siento engañada”: madre hondureña acusa a sus abogados y enfrenta la deportación con sus hijos
Alba asegura que sus abogados no hicieron a tiempo el trámite para apelar el rechazo de su caso de asilo y tampoco llegaron cuando la detuvieron.
Alba asegura que sus abogados no presentaron a tiempo la apelación de su caso de asilo y que tampoco fueron a representarla cuando fue detenida durante una cita de supervisión migratoria.
“Yo sentía algo malo… Me dijeron: ‘Solo las niñas y usted van a hacer huellas para ver que no tengan problemas con la policía’", contó a N+UNIVISION.
El presentimiento de Alba se cumplió el 1 de octubre, cuando lo que esperaba que fuera una cita de normal de supervisión migratoria se convirtió en su detención.
La madre hondureña asegura que llamó a sus abogados en cuanto la detuvieron, pero no llegaron a tiempo para representarla.
“Me dijeron por teléfono que los abogados estaban en corte, pero que iban a ver si mandamos uno. A partir de las 6 de la tarde ya me llevaron para Texas”, relató.
Aunque llevaba un grillete electrónico y tenía permiso de trabajo, Alba fue trasladada en avión junto con sus cuatro hijos a un centro de detención en Texas, donde estuvieron seis días. Allí recibían comida y ropa, pero la incertidumbre y la angustia fue lo más complicado para su familia.
“Nos dieron de comer, nos daban ropa para bañarnos, pero fue horrible. Mi niña estaba desesperada, lloraba”, contó.
Alba dice que no sabía que el juez había tomado una decisión sobre su caso y que confió en sus abogados para llevar el proceso. Ahora, siente que le fallaron y asegura que el pago tardío de la apelación fue lo que llevó a que se la negaran.
“En ese ir y venir de las cosas se me olvidó que yo tenía una cita con ellos, y desde entonces me tuvieron cinco meses con grillete, y no tenía ni idea de que hace cuatro meses el juez quitó eso”, explicó.
Alba siente que sus abogados le fallaron y dice que no hicieron a tiempo el trámite para apelar la decisión del juez.
“Yo me siento engañada por ellos, y por falta de pago de mi apelación y los 1,030 fue la negación de mi apelación”, dijo, en referencia al pago que, según ella, no se realizó dentro del tiempo correspondiente.
Un documento presentado a este medio muestra que el pago de la apelación se registró el 1 de septiembre, pero todo indica a que se hizo demasiado tarde.
¿Qué pasa cuando una apelación de asilo no se presenta a tiempo?
Noemí Ramírez, abogada de inmigración que no participa en el caso, explicó que el incumplimiento de los plazos puede tener consecuencias para una persona que busca evitar la deportación.
“Parece que los abogados no metieron la apelación a tiempo, por lo tanto, la decisión fue del juez, la decisión final. Quiere decir que la señora queda con una deportación”, señaló.
La madre teme que su familia termine separada mientras enfrenta la posibilidad de ser deportada y su mayor preocupación es que no todos sus hijos puedan quedarse con ella.
“Que no me vayan a deportar sin mis niñas. Tengo miedo de que migración no cumpla con su palabra y me las dejen aquí y me deporten con mis tres hijos para Ecuador”, expresó.



