Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II y a preparan su paladar para los
efectos de la microgravedad en el espacio. Debido a que
los astronautas pierden sensibilidad en el gusto durante el viaje,
la comida espacial de esta travesía incluye opciones muy condimentadas, platos picantes y postres dulces
como brownies de chocolate. Estos alimentos contrarrestan la insipidez del entorno lunar mientras la tripulación histórica hace camino hacia el establecimiento de una futura colonia.