El
endurecimiento en las políticas de evaluación de
USCIS frena el trámite de 540,000 peticiones de ciudadanía en pleno año electoral. Las
nuevas directrices exigen la toma de
huellas dactilares adicionales y verificaciones vecinales o laborales directas para
comprobar el buen carácter moral. Especialistas advierten que las demoras burocráticas
impedirán que los solicitantes obtengan el estatus legal antes de agosto, fecha límite para registrarse ante las urnas de
noviembre.