Brasil cerró este domingo 4 de octubre una jornada electoral marcada por una disputa presidencial cerrada entre el senador Flávio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en una elección que volvió a enfrentar en las urnas a dos proyectos políticos opuestos. Ninguno consiguió la mayoría absoluta de los votos válidos y ambos avanzaron a la segunda vuelta del 25 de octubre.
Flávio Bolsonaro, el heredero de la ultraderecha que desafía a Lula
Este domingo 4 de octubre, Brasil vivió una jornada electoral marcada por una cerrada disputa entre el senador Flávio Bolsonaro y el presidente Lula. Conoce los resultados, incidentes y qué sigue rumbo al balotaje
Con la gran mayoría de las urnas totalizadas, Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), se mantiene en el primer lugar, mientras Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), ocupa el segundo. Los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE) muestran una diferencia de poco más de dos puntos porcentuales entre ambos.
La jornada comenzó a las 8:00 de la mañana y las mesas cerraron a las 17:00, siempre bajo el horario de Brasilia. Si a esa hora todavía había electores formados, se permitió que votaran. En total, 158,745,463 personas estaban habilitadas para votar en Brasil; en el extranjero había otros 918,876 electores registrados para elegir presidente y vicepresidente.
Además de presidente, los brasileños eligieron gobernadores, dos senadores por estado, diputados federales y diputados estatales o distritales. En el exterior, la votación se limitó a la Presidencia y Vicepresidencia de la República.
Lula y Flávio: los dos candidatos que llegaron al balotaje
Flávio Bolsonaro, de 45 años, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, compitió por el Partido Liberal (PL). Su fórmula tuvo como candidato a la vicepresidencia a Alfredo Gaspar. El TSE registró oficialmente la candidatura de ambos.
Flávio llegó a la elección como el principal candidato de la derecha brasileña y construyó su campaña alrededor de temas como seguridad, economía y una mayor aproximación con Estados Unidos. Durante la jornada votó poco después de las 8:00 de la mañana en una escuela de Vila Isabel, en Río de Janeiro. Después de sufragar dijo que esperaba que Brasil pudiera definir a su presidente desde la primera vuelta.
Lula, de 80 años, buscó la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), acompañado en la fórmula por el vicepresidente Geraldo Alckmin, del PSB. El TSE validó oficialmente su candidatura.
El presidente votó alrededor de las 9:10 de la mañana en São Bernardo do Campo, en la región metropolitana de São Paulo. Al salir de la casilla sostuvo una bandera brasileña junto a Alckmin y afirmó que la elección definía el rumbo político del país.
Aunque la atención internacional se concentró en Lula y Flávio, la boleta presidencial incluyó otros candidatos: Augusto Cury, por Avante; Renan Santos, por Missão; Ronaldo Caiado, por PSD; Romeu Zema, por Novo; Samara Martins, por Unidade Popular; Hertz Dias, por PSTU; Clariana Barão, por Democracia Cristã; Edmilson Costa, por PCB; Rui Costa Pimenta, por PCO; Wilson Grassi, por Democrata; y Pablo Marçal, por PRTB.
Una jornada con largas filas, urnas sustituidas y denuncias de delitos electorales
La votación se desarrolló principalmente mediante urnas electrónicas, el sistema utilizado por Brasil desde la década de 1990. Tras el cierre de cada mesa, las máquinas generan un Boletín de Urna con los votos registrados; esos datos son enviados al sistema de la Justicia Electoral para realizar la totalización nacional.
En distintos puntos del país se reportaron filas y tiempos de espera variables. En la Amazonía, incluso hubo comunidades donde los electores tuvieron que desplazarse por río para llegar a sus centros de votación. En Catalão, cerca de Manaos, habitantes de comunidades ribereñas llegaron en embarcaciones a una escuela municipal flotante utilizada como centro electoral.
También hubo fallas en algunas urnas. Hasta las 15:30, el TSE había informado de 1,543 equipos sustituidos, equivalentes a 0.28% de las 499,248 urnas utilizadas en la elección. Hasta ese momento no había sido necesario recurrir al voto mediante papeletas de papel como consecuencia de una segunda falla.
Las autoridades también reportaron incidentes relacionados con posibles delitos electorales. El Ministerio de Justicia registró 478 ocurrencias entre el sábado 3 de octubre y las 16:00 del domingo, principalmente por propaganda electoral irregular y compra de votos.
Por su parte, la Policía Federal informó que hasta las 20:30 había abierto 35 investigaciones policiales y 97 términos circunstanciados de ocurrencia relacionados con delitos electorales. Además, 194 personas habían sido conducidas y se habían incautado bienes y valores por 1.83 millones de reales, incluidos unos 493,570 reales en efectivo. La propia PF señaló que esas cifras eran preliminares.
Entre los casos reportados hubo denuncias de posible boca de urna (propaganda o proselitismo electoral realizado cerca de los centros de votación) y de personas que habrían grabado la pantalla de la urna electrónica. En Sergipe, por ejemplo, la PF registró seis ocurrencias, entre ellas un caso de posible propaganda de boca de urna y otro relacionado con un elector que presuntamente filmó la urna durante la votación.
Pese a los incidentes, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, afirmó durante la jornada que la elección avanzaba con pocos problemas significativos y destacó la coordinación entre las fuerzas federales y estatales. Cerca de 35,000 policías fueron movilizados para tareas de seguridad electoral.
¿Cómo quedó el resultado de las elecciones brasileñas?
La totalización oficial mostró a Flávio Bolsonaro en primer lugar y a Lula en segundo, pero ninguno alcanzó el 50% más uno de los votos válidos necesarios para ganar la Presidencia en primera vuelta.
En uno de los cortes más recientes disponibles, con 99.64% de las secciones totalizadas, Flávio acumulaba 56,000,141 votos, equivalentes a 47.11% de los votos válidos, mientras Lula tenía 53,583,354 votos, 45.07%. El TSE ya considera matemáticamente definida la segunda vuelta.
La diferencia entre ambos era de alrededor de 2.42 millones de votos. El tercer lugar correspondía a Augusto Cury, de Avante, con aproximadamente 2.9%, seguido por Renan Santos, de Missão, y Ronaldo Caiado, del PSD.
Flávio Bolsonaro no ganó la Presidencia. Ganó la primera vuelta al obtener más votos que Lula, pero la elección presidencial se definirá en el balotaje.
¿Qué sigue después de la primera vuelta electoral en Brasil?
La campaña entra ahora en una nueva etapa. Lula y Flávio volverán a enfrentarse el domingo 25 de octubre, cuando los brasileños regresarán a las urnas para elegir al próximo presidente.
El TSE establece que en la segunda vuelta se enfrentan los dos candidatos más votados cuando ninguno obtiene la mayoría absoluta en la primera. La propaganda electoral para el balotaje está prevista entre el 9 y el 23 de octubre.
El resultado abre ahora tres semanas de campaña en las que ambos candidatos buscarán atraer a los votantes que respaldaron a las demás candidaturas. La disputa será por la Presidencia de Brasil para el periodo que comenzará el 5 de enero de 2027.
La elección también tendrá una dimensión internacional. Brasil es la mayor economía de América Latina y el resultado determinará la orientación de su política económica, su relación con Estados Unidos y China y su posición en asuntos regionales.









