HOUSTON, Texas- La oficina del Alguacil del Precinto 4 del condado de Harris ha emitido una alerta tras detectar un patrón creciente de llamadas fraudulentas en las que delincuentes se hacen pasar por autoridades para extorsionar a residentes.
Falsas órdenes de arresto: así operan los estafadores que buscan pagos en Bitcoin mediante la intimidación
La oficina del Alguacil del Precinto 4 del condado de Harris alerta sobre una estafa en la que delincuentes simulan órdenes de arresto y obligan a las víctimas a retirar efectivo para depositarlo en quioscos de Bitcoin mediante códigos QR, bajo la promesa de evitar su detención.
El esquema, que combina suplantación de identidad y manipulación psicológica, ha dejado múltiples víctimas en la zona.
Falsas órdenes de arresto activas
De acuerdo con el reporte oficial, los afectados reciben llamadas de personas desconocidas que aseguran la existencia de órdenes de arresto activas en su contra.
Para reforzar la credibilidad del engaño, los sospechosos envían documentos falsificados que simulan provenir del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, así como supuestas notificaciones de la Oficina del Fiscal General y el Departamento de Justicia.

La estrategia no se limita al envío de papelería apócrifa. En varios casos, los estafadores exigen a las víctimas leer los documentos en voz alta durante la llamada, una táctica que incrementa la presión y reduce la posibilidad de que cuestionen la autenticidad de la información.
Depósitos en quioscos de Bitcoin
Una vez que logran intimidar a la persona, los delincuentes instruyen retirar dinero en efectivo y depositarlo en quioscos de Bitcoin mediante códigos QR proporcionados durante la comunicación.
Este método dificulta la recuperación de los fondos y complica el rastreo de los responsables.
Las autoridades recalcan que ninguna agencia policial o tribunal federal solicita pagos a través de criptomonedas, tarjetas de regalo o transferencias para evitar arrestos.
Este tipo de exigencias es, en todos los casos, un indicador claro de fraude.
El llamado a la comunidad es directo: cortar la comunicación ante cualquier solicitud sospechosa, evitar compartir datos personales o financieros y confirmar cualquier situación legal contactando directamente a las autoridades locales.
La oficina también aclaró que toda la información personal incluida en los documentos falsos ha sido protegida para evitar un uso indebido adicional.
El Alguacil Mark Herman advirtió que los responsables se apoyan en el miedo para lograr sus objetivos económicos y pidió a los residentes mantenerse alerta frente a este tipo de engaños, que continúan evolucionando en forma y alcance.


















