La
explosión ocurrió cuando oficiales respondían a un
reporte de
violencia doméstica y detectaron
olor a gas antes del
estallido. Siete policías resultaron heridos, pero lograron evacuar a los residentes atrapados entre las llamas. El
sospechoso murió bajo los escombros y se investiga el uso de un líquido inflamable. La
detonación dejó
viviendas destruidas y a decenas de personas desplazadas.
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