Kevin González, el joven de 18 años con cáncer terminal de colon que esperó durante semanas a sus padres detenidos por autoridades migratorias de Estados Unidos, murió en Durango apenas un día después de abrazarlos nuevamente.
"Se fue contento": así fueron las últimas horas de Kevin, quien resistió al cáncer hasta volver a ver a sus padres detenidos por ICE
Tras ser ordenada su liberación y deportación a México, Isidoro y Norma llegaron a Durango el sábado para ver a su hijo, de 18 años, quien cumplió su último deseo antes de morir al día siguiente
El reencuentro ocurrió el sábado 9 de mayo en casa de su abuela materna, luego de que un juez federal en Arizona ordenara la liberación y deportación acelerada de Isidoro González Avilés y Norma Anabel Ramírez Amaya, quienes permanecieron detenidos por ICE desde el 14 de abril, cuando cruzaron la frontera sin autorización para intentar ver a su hijo enfermo.
La historia del joven —nacido en Chicago, pero criado en México— conmovió en ambos lados de la frontera luego de que pidiera públicamente que sus padres fueran liberados para poder despedirse de ellos. Kevin padecía cáncer de colon metastásico en etapa IV y, según reportes médicos, ya no respondía a tratamientos.
Tras el esperado encuentro, la familia recuperó brevemente la esperanza. Kevin incluso tuvo ánimo para salir a pasear con ellos, subió al automóvil y regresó sin aparentes complicaciones, sin embargo, al día siguiente su estado de salud empeoró drásticamente.
" Se fue contento, se despidió de su mamá, se despidió de nosotros. Le dijo a su mamá 'ven, abrázame, te quiero mucho'", contó Isidoro González a N+ Univision. "A mí me dijo 'adiós, papá, te quiero mucho'".
Kevin solo esperó a cumplir su sueño para ya descansar
Con la voz quebrada, el padre aseguró que el joven parecía haber esperado únicamente ese momento para partir: "Se despidió, se fue contento, se le cumplió su deseo".
Kevin murió el domingo 10 de mayo, justo en el Día de las Madres en México, y apenas unas horas después de reunirse con sus padres tras 25 días separados por la detención migratoria.
Ante la gravedad del joven, familiares, activistas, legisladores y el consulado mexicano impulsaron gestiones urgentes para lograr el reencuentro. Finalmente, el 7 de mayo un juez ordenó la liberación de la pareja y un día después fueron deportados a México para viajar hasta Durango y alcanzar a ver con vida a Kevin.
"Se esperó hasta el final y dijo: 'estoy cansado, los quiero mucho y me voy'", recordó su padre con lágrimas en los ojos. Kevin cumpliría 19 años en los próximos días.
"Es un dolor muy fuerte, no tengo muchas palabras, me siento muy quebrado. Mi esposa está por igual, estamos muy deshechos. Una parte de nuestro corazón se nos fue, se marchó... no es lo mismo sin él", expresó Isidoro González.
En medio del duelo, el padre dedicó un último mensaje a su hijo: "Descanse en paz mi hijo. Vuela alto, mijo, que algún día nos volvemos a ver".