LOS ÁNGELES, California - " Karol G paró, se bajó de las escaleras, se fue hasta mí y canté con ella: así resume la niña Abril Salazar gran parte del momento que transformó su vida y, sin buscarlo, la de toda su familia, en Santa Ana, California.
Karol G dispara la venta de tamales de una familia mexicana en Santa Ana
“Estás criando a una diva”, le soltó Karol G a Blanca Salazar, quien vendiendo tamales ahorró durante un año para ir a verla en concierto, junto a su hija Abril. La niña mexicana cantó con la artista colombiana en el SoFi Stadium. Y esa noche, en cuestión de segundos, les cambió la vida.
Cuenta su madre, la michoacana Blanca Salazar, que estuvieron ahorrando dinero durante un año para comprar dos boletos para el show. Inicialmente, irían ella y su esposo Rafael Salazar, mexicano de Puebla, junto a quien vende tamales, en un puesto ambulante, llamado 'No tamales, no vida'.
Como Abril pronto cumplirá 12 años, su papá decidió regalarle el boleto, para que vivieran juntas la experiencia de ver a su artista favorita.
“Yo dije, '¿están jugando?'”, recuerda Abril sobre el día en que sus padres le dieron esa sorpresa.
Finalmente, el pasado viernes, 14 de agosto, Blanca Salazar y su hija Abril llegaron al estadio, en Inglewood, para ver a la intérprete de éxitos como 'Mi cama', 'Tusa', 'Mañana será bonito', 'Tropicoqueta' y 'Amargura', entre muchos otros.
"Si antes te hubiera conocido"
Antes de salir de la casa, Abril Salazar confiesa que numerosas posibilidades le pasaron por la mente. "Yo dije, ' qué tal si voy, y qué tal si le miro, y qué tal si canto con ella'. Y sí, si pasó", cuenta emocionada en entrevista con la periodista Norma Roque.
Niña al fin, llegó ilusionada al SoFi Stadium. Según su mamá, las personas que estaban a su alrededor, al verla tan pequeña, les dejaban espacio para que pudiera ver a la artista colombiana.
Una vez Karol G salió al escenario, Abril se lució. Cantó a todo pulmón cada uno de sus temas, lo que no pasó desapercibido.
Durante la última canción del concierto, "Karol G paró... se fue hasta mí y canté con ella”, recuerda Abril Salazar.
En redes sociales, el momento se viralizó: "Qué hubiera sido, si antes te hubiera conocido, seguramente, estarías bailando esta conmigo".
Un beso y, ¿tamales?
Abril Salazar todavía no puede creer que Karol G le dio “un beso”, que recordará por el resto de su vida.
Para ella, es lo más importante. Blanca Salazar, como madre, no tiene más que palabras de agradecimiento para Karol G por los segundos que le dedicó a su niña.
También le agradece a la artista colombiana por promover su negocio de venta de tamales. ¿Cómo?
Pocos lo saben, pero a finales de junio, su esposo, Rafael Salazar, publicó en TikTok un clip, diciendo que les habían pedido $1,000 por hacerles un video promoviendo sus tamales.
Entonces el viernes, cuando el talento de Abril sorprendió a la artista, esta felicitó a su mamá, Blanca Salazar, a quien le aseguró estar "criando a una diva".
Salazar entonces le respondió que sí, y que seguirán todos los días están luchando, "porque nosotros vendemos tamales".
Entonces, gratis, Karol G agarró de vuelta su micrófono y a las más de 60,000 personas congregadas en el SoFi Stadium le dio una tarea de "ir a comprar tamales en Santa Ana, California".
Tamales que Karol G recomendó
Karol G dio la orden y el efecto fue inmediato. Después del concierto, nuevos clientes comenzaron a acudir al puesto de la familia Salazar.
Cada vez son más los que les comentan que llegaron hasta ellos por la recomendación de la autonombrada "Bichota".
Blanca Salazar asegura que durante esos días, por la alta demanda, han terminado de vender sus tamales aproximadamente una hora y media antes de lo habitual.
Tradición y valores en español
La familia Salazar prepara distintos tipos de tamales: de pollo, puerco, rajas con queso, chicharrón, mole negro y tinga. También ofrecen variedades dulces, como fresa, piña y fresa con Gansito.
De miércoles a viernes, desde las 6:10 de la mañana hasta terminar, venden en la zona de la 17th Street y Parton Street.
Mientras que los sábados y domingos, comienzan alrededor de las 7:20 de la mañana, en áreas cercanas al Civic Center y Van Ness.
Dice Blanca Salazar que mantienen viva una tradición de venta de tamales que comenzó con sus suegros, hace unos 25 años.
Junto a Rafael tiene tres hijos, que aunque nacidos en Estados Unidos, hablan español en casa. Por ellos, trabajan, buscando transmitirles valores como el respeto, la amabilidad y evitar juzgar a otras personas.
Concluye la mamá de "la diva" Abril Salazar, según la bautizó Karol G, que siempre les pide "hablar español, ser respetuosos, amables y nunca juzgar a nadie”.







