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Quien está sufriendo una enfermedad de parálisis cerebral. Esta es su historia.
En menos de 24 horas, la vida para una familia de san antonio, texas, dio un giro difícil de olvidar. Era el 25 de septiembre.
Apenas habían realizado el funeral de rubén castro, esposo, padre y veterano de guerra, quien había fallecido a causa de un agresivo cáncer, cuando un incendio a las 05:00 los obligó a huir de la casa donde habían construido su vida. Primero fui.
A ver por qué. Tronaba tanto en el en el garaje y ya.
Estaba toda la lumbre y todo. Y lo primero que hice porque enseguida del garaje ya estaba una de mis cuñadas y lo seguía con sus hermanas y yo y mi hermana con janeth para sacarla rápido.
Según margarita, su esposa, el fuego comenzó en el garaje donde había quedado conectada una silla de ruedas eléctrica. Tenía que tener una ventana que saliera ella rápido.
Seis personas estaban dentro de la vivienda y todas lograron salir. Sin embargo, sus perritos, quienes avisaron del incendio, no corrieron con la misma suerte.
Lo único que sé es que eso fue todo. Los recuerdos.
Pero estamos aquí. El dolor también está en todo lo que rubén representaba para su familia.
Además de ser su principal sustento. Compartía janeth, su hija, con parálisis cerebral, quien necesita asistencia diaria.
Kristal, su hija menor, lo recuerda con nostalgia. Su tiempo quería estar en la casa con nosotros, con su perros, con su música.
Y es que como ustedes pueden ver, la casa de la familia castro quedó reducida prácticamente en cenizas a pedazos de carbón como estos o los que ven a mi alrededor. No les quedó prácticamente nada, no les quedó pertenencia alguna.
Lo que sí pudieron encontrar fue dentro de una caja fuerte, los documentos más importantes, sus ciudadanías y también unas fotografías que les permite acogerse a ese recuerdo para iniciar de nuevo. Con mi, con mis años.
Y aquí me iba a casar mi mamá. Ahora margarita vive en una casa rentada.
Mientras intentan recuperarse de estas dos los gastos. Amigos de la familia crearon una campaña destinada a cubrir alojamiento, artículos esenciales y otros costos.
Y lo más importante, el cuidado de janeth dentro de la casa reducida a escombros. Se perdieron todo lo que hacía su vida más fácil.
Se batalla mucho para conseguir lo que ya tenía. Mi hija tenía máquinas para palmearle sus pulmones, sillas