El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), el temido cuerpo paramilitar iraní, es reconocido como uno de los pilares del sistema teocrático por las autoridades del país islámico. Pero también es acusado por las potencias occidentales de conducir actividades en favor del régimen iraní en el extranjero, y de violaciones sistemáticas de los derechos humanos en su país.
Las claves sobre la Guardia Revolucionaria Iraní, el temido cuerpo élite paramilitar designado como terrorista por la Unión Europea
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que la Unión Europea designó este jueves como organización terrorista, es el ejército ideológico de la República Islámica encargado de preservar el futuro de la revolución, pero que, según los activistas, desempeñó un papel de primera línea en la represión de las protestas antigubernamentales.
Conocido en Irán como "Pasdaran" (Los Guardias) o simplemente como "Sepah" (El Cuerpo), el IRGC es una organización vasta y compleja cuyas ramas se extienden a muchos aspectos de la política y la sociedad iraníes, así como al ejército, en áreas como control político, represión, economía u operaciones paramilitares en el extranjero.
Su unidad internacional, la Fuerza Quds, cuyo entonces jefe, Qasem Soleimani, fue asesinado por Estados Unidos en 2020, ha sido acusada por Occidente de llevar a cabo ataques en Medio Oriente, mientras que los analistas afirman que es un actor económico clave, que se beneficia de transacciones ilícitas que eluden las sanciones.
También llevan adelante un papel represivo. Los grupos defensores de los derechos humanos han acusado a la Guardia Revolucionaria de desempeñar rol central en la sangrienta represión de las protestas contra el liderazgo clerical de Irán bajo el ayatolá Alí Jamenei, que ha dejado miles de muertos según cifras verificadas.
La designación europea del IRGC como organización terrorista es cónsona con otras similares hechas por Estados Unidos, Canadá y Australia.
La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, dijo que los ministros de Relaciones Exteriores de los 27 países del bloque acordaron por unanimidad la designación, que, según ella, pondrá al régimen "en igualdad" con Al Qaeda, Hamás y el grupo Estado Islámico.
"Quienes actúan mediante el terror deben ser tratados como terroristas", afirmó Kallas.
Las dificultades económicas desencadenaron las protestas, que se convirtieron en un desafío a la teocracia antes de la represión, que según los activistas ha causado la muerte de al menos 6,400 personas.
La Guardia Revolucionaria, nacida con la caída del sah en 1979
La Guardia surgió de la Revolución Islámica de Irán de 1979 como una fuerza destinada a proteger al gobierno chiíta supervisado por clérigos y posteriormente se consagró en la Constitución. Operaba en paralelo con las fuerzas armadas regulares del país, y su importancia y poder crecieron durante la larga y devastadora guerra con Irak en la década de 1980. Aunque se enfrentó a una posible disolución tras la guerra, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, le concedió poderes para expandirse a la empresa privada, lo que le permitió prosperar.
Una vez que cumplen 18 años, los hombres iraníes deben cumplir hasta dos años de servicio militar, y muchos se ven reclutados por la Guardia a pesar de sus propias ideas políticas.
Y para hacer cumplir la ley sobre el terreno, los Guardianes cuentan con el Basij, una fuerza de cientos de miles de efectivos reclutados principalmente entre los jóvenes iraníes y que actúa como una organización ideológica integrada en todas las instituciones y niveles de la sociedad.
Es probable que la fuerza Basij de la Guardia fuera clave para sofocar las manifestaciones, que comenzaron en serio el 8 de enero, cuando las autoridades cortaron Internet y las llamadas telefónicas internacionales para los 85 millones de habitantes del país.
Amnistía Internacional afirmó esta semana que sus pruebas demostraban que, junto con la policía regular y los agentes vestidos de civil, el IRGC y la fuerza paramilitar Basij "participaron en la represión mortal".
Los videos que han salido de Irán a través de antenas parabólicas Starlink y otros medios muestran a hombres que probablemente pertenecen a sus fuerzas disparando y golpeando a los manifestantes.
Intervención en la economía
La misión de la Guardia Revolucionaria es "propagar las ideas de la revolución islámica", afirmó Clement Therme, investigador del Instituto Internacional de Estudios Iraníes.
Un diplomático occidental, que pidió permanecer en el anonimato, dijo que se cree que cuenta con unos 200,000 miembros.
"Es una fuerza armada que funciona como un ejército de élite con capacidades terrestres, marítimas y aeroespaciales, y está mejor entrenada, mejor equipada y mejor pagada que el ejército regular", afirmó el diplomático.
El IRGC también sirve de enlace entre Teherán y sus aliados regionales, como Hezbolá en el Líbano y las milicias proiraníes en Irak.
"Es un imperio dentro de un imperio", afirmó David Khalfa, investigador de la Fundación Jean-Jaures, con sede en Francia.
Los Guardianes controlan o son propietarios de empresas de toda la economía iraní, incluidos los principales sectores estratégicos.
Su presupuesto militar anual se estima entre los 6,000 y los 9,000 millones de dólares, es decir, el 40% del presupuesto militar oficial de Irán, según los datos recopilados por Khalfa.
"Controlan efectivamente la economía iraní", añadió.
Las sanciones europeas de este jueves también incluyeron a 15 altos funcionarios y seis organizaciones iraníes, entre ellos los que se dedican a supervisar los contenidos en línea, mientras el país sigue sumido en un bloqueo de Internet impuesto por las autoridades desde hace tres semanas.
Las sanciones implican que se congelarán los activos de los funcionarios y organizaciones afectados y se les prohibirá viajar a Europa, según declaró el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
Las sanciones podrían permitir la incautación de los activos de la Guardia Revolucionaria en Europa.
El cerebro de la represión iraní
Un artículo de investigación publicado este mes por Saeid Golkar y Kasra Aarabi, del grupo de expertos estadounidense United Against Nuclear Iran (UANI), afirma que una oscura unidad del IRGC conocida como Cuartel General de Tharallah, responsable de la seguridad en Teherán, es "el engranaje más importante del aparato de seguridad y represión del IRGC".
"Coordina la inteligencia, la policía, la milicia Basij, las unidades del IRGC y las operaciones psicológicas, garantizando que la represión no sea improvisada, sino calibrada", afirman Golkar y Aarabi, añadiendo que "funciona como el cerebro operativo del régimen en momentos de disturbios".
Los Guardias están dirigidos por el general Mohammad Pakpour, nombrado por Jamenei después de que su predecesor, Hossein Salami, fuera una de las varias figuras militares clave asesinadas en un ataque israelí durante la guerra de 12 días en junio de 2025.
Estas pérdidas revelaron la profunda penetración de los servicios de inteligencia israelíes en la República Islámica, incluso dentro del IRGC.
El 22 de enero, cuando la República Islámica celebra el día anual de la Guardia, Pakpour advirtió a Israel y a Estados Unidos que "eviten cualquier error de cálculo, aprendiendo de las experiencias históricas y de lo que aprendieron en la guerra de 12 días que se les impuso, para no enfrentarse a un destino más doloroso y lamentable".
En una muestra de bravuconería, dado el destino de su predecesor, Pakpour también asistió ese día a una reunión pública con otros generales del IRGC y del ejército regular para mostrar la unidad dentro de las fuerzas armadas iraníes.
"El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el querido Irán tienen el dedo en el gatillo, más preparados que nunca, listos para llevar a cabo las órdenes y medidas del comandante en jefe supremo, un líder más querido que sus propias vidas", dijo, refiriéndose a Jamenei.







