Un proyecto de ley bipartidista ha logrado reactivar los esfuerzos para reducir los costos de la insulina que incluso para los estadounidenses que cuentan con seguro médico, no es accesible.
Niño con diabetes tipo 1 visibiliza la urgencia de aprobar la ley INSULIN Act
Proyecto bipartidista en el Senado de EE.UU. busca limitar a 35 dólares el costo mensual de la insulina y ampliar el acceso para pacientes con y sin seguro médico.
El caso de Bain Brandon, de dos años, quien padece diabetes tipo 1, refleja la necesidad de facilitar el acceso a medicamentos como la insulina. Su madre, Marlee Brandon contó a la agencia AP que un suministro de viales para un mes, así como plumas de repuesto para tres meses tuvo un costo de 194 dólares.
Aunque es un costo que actualmente puede cubrir, a la joven madre de 29 años le preocupa el futuro de su pequeño de 2 años: “Algún día, Bain será adulto y ya no podrá estar cubierto por nuestro seguro”.

¿De qué se trata la iniciativa INSULIN Act?
El proyecto, conocido como INSULIN Act, propone limitar a 35 dólares mensuales el gasto de bolsillo para quienes cuentan con seguros privados. Además, contempla un programa piloto en diez estados para ofrecer insulina a menor costo a personas sin seguro médico. La propuesta retoma esfuerzos previos del Congreso, como la ley aprobada en 2022 que ya estableció un tope similar para beneficiarios de Medicare.
En Estados Unidos, alrededor de 8.1 millones de personas dependen de este medicamento para controlar la diabetes, incluidos más de dos millones con el tipo 1 que requieren insulina para sobrevivir.
Sin embargo, los costos varían. Mientras algunos pacientes pagan poco o nada, otros enfrentan gastos de cientos de dólares mensuales, sumados a otros insumos médicos necesarios.
Aunque varios estados han aprobado límites, generalmente entre 25 y 100 dólares, estos no aplican a todos los asegurados. Más de la mitad de los estadounidenses con seguro privado tienen planes autofinanciados, que no están sujetos a regulaciones estatales, lo que deja a muchos sin protección frente a altos precios.
Las principales farmacéuticas, como Eli Lilly, Sanofi y Novo Nordisk, han implementado programas para reducir costos, pero expertos señalan que el sistema sigue siendo complejo y obliga a los pacientes a buscar activamente opciones para ahorrar.
El camino legislativo, sin embargo, no está asegurado. Y es que los intentos anteriores de establecer un tope similar para personas con seguros privado han fracasado en el Senado debido a desacuerdos políticos.
Aun así, el respaldo de legisladores de ambos partidos genera expectativas de que esta vez pueda lograrse un acuerdo, en un contexto donde el costo de la salud es una preocupación creciente para los votantes.

