El estruendo llegó antes que la oscuridad total. En cuestión de minutos, la ciudad de Enid, en Oklahoma, quedó atrapada en la furia de un tornado que transformó la noche del jueves 23 de abril de 2026 en un escenario de emergencia. Sirenas, ráfagas de viento y cortes de energía marcaron el inicio de una jornada que dejó al menos 10 personas heridas y barrios enteros reducidos a escombros.
La noche que lo cambió todo en Enid, Oklahoma: "Se podía sentir el tornado, se sentía en el pecho"
Las autoridades habían advertido del riesgo, pero la magnitud del fenómeno superó cualquier previsión; el tornado impactó con tal fuerza que múltiples viviendas quedaron destruidas y un vecindario completo fue prácticamente borrado del mapa
La noche que lo cambió todo en Enid
Las autoridades —como el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS)— habían advertido del riesgo, pero la magnitud del fenómeno superó cualquier previsión. El tornado impactó con tal fuerza que múltiples viviendas quedaron destruidas y un vecindario completo fue prácticamente borrado del mapa.
Para la mañana de este viernes 24 de abril, equipos de rescate trabajan a contrarreloj entre estructuras colapsadas y cables eléctricos caídos con apagones que complican las labores en las zonas afectadas.
Un residente describió a N+ Univision el momento en que todo ocurrió: "Fue extraño , se podía sentir el tornado, se sentía en el pecho. Era como un estruendo que, nunca voy a olvidar esto, porque cuando dicen que suena parecido a un tren de carga, es verdad”.
La mayoría de los heridos presentan lesiones leves, pero las autoridades advierten que el alcance real de los daños aún está por determinarse. La Cruz Roja habilitó refugios para quienes no pueden regresar a sus hogares, mientras decenas de familias pasaron la noche lejos de lo que queda de sus viviendas.
Emergencias simultáneas en el sureste
A cientos de kilómetros, otro desastre avanza sin control. En Georgia, un incendio forestal ha consumido más de 5.000 acres y destruido cerca de 90 viviendas. Solo en un día surgieron más de 30 nuevos focos, obligando a ampliar las evacuaciones y suspender clases en las zonas afectadas.
La sequía extrema ha alimentado las llamas, una condición que también golpea otras regiones como Texas, donde los embalses en Corpus Christi están casi vacíos.
Mientras los equipos de emergencia continúan desplegados en ambos estados, las autoridades mantienen las alertas activas y piden a la población permanecer atenta ante la evolución de estos dos fenómenos que siguen desarrollándose.









