Los residentes de California pagarán una nueva tarifa del 1,5 % sobre productos con baterías no extraíbles, con un tope de 15 dólares por artículo. La medida responde a un estudio que señala que cerca de 7,000 toneladas de baterías terminan en vertederos ilegalmente o por accidente por personas que tiran estos dispositivos a la basura, incrementando los riesgos de incendios.
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