Los obstáculos que enfrenta el plan de Trump de revitalizar la industria petrolera de Venezuela tras derrocar a Maduro

Trump dijo que empresas de EEUU tomen el control de la industria petrolera venezolana con la idea de revitalizarla tras capturar a Nicolás Maduro en Venezuela. 🔴 Sigue aquí nuestra cobertura en vivo.

Video Tras captura de Maduro, ¿cómo puede cambiar la relación entre EEUU y gobiernos aliados de Venezuela?

Es poco probable que el plan del presidente Donald Trump de tomar el control de la industria petrolera venezolana y pedir a las empresas de su país que la revitalicen tras la captura del presidente Nicolás Maduro tenga un impacto inmediato significativo en los precios del petróleo.

La industria petrolera venezolana se encuentra en pésimo estado tras años de abandono y sanciones internacionales, por lo que tomaría años e importantes inversiones antes de que la producción pueda aumentar notablemente. Sin embargo, algunos analistas son optimistas y creen que Venezuela podría duplicar o triplicar su producción actual de aproximadamente 1.1 millones de barriles de petróleo al día para volver a niveles históricos con relativa rapidez.

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“Si bien muchos informan que la infraestructura petrolera venezolana no se vio afectada por las acciones militares estadounidenses, ha estado deteriorándose durante muchos años y su reconstrucción llevará tiempo”, declaró Patrick De Haan, analista principal de petróleo de GasBuddy, la plataforma de seguimiento de precios de gasolina.

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Las compañías petroleras querrán un régimen estable en el país antes de estar dispuestas a realizar grandes inversiones, y el panorama político sigue incierto, con Trump afirmando que Estados Unidos está al mando, mientras que la número dos del gobierno de Maduro, Delcy Rodríguez, se mostraba desafiante antes de recibir el encargo del Tribunal Supremo de asumir el cargo de presidenta encargada.

"Pero si parece que Estados Unidos tiene éxito en la gestión del país durante las próximas horas, diría que habría mucho optimismo de que las compañías energéticas estadounidenses podrían intervenir y revitalizar la industria petrolera venezolana con bastante rapidez", declaró Phil Flynn, analista senior de mercado de Price Futures Group.

Y si Venezuela logra convertirse en una potencia petrolera, Flynn añadió que "eso podría consolidar precios más bajos a largo plazo" y ejercer más presión sobre Rusia.

El petróleo no se negocia durante el fin de semana, por lo que no hubo un impacto inmediato en los precios. Sin embargo, no se espera un cambio importante en los precios cuando el mercado reabra. Venezuela es miembro de la OPEP, por lo que su producción ya está contabilizada allí. Actualmente, existe un excedente de petróleo en el mercado global.

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Venezuela y sus inmensas reservas probadas de petróleo

Se sabe que Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo crudo del mundo, con aproximadamente 303,000 millones de barriles, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Esto representa aproximadamente el 17 % de todas las reservas mundiales de petróleo.

Por lo tanto, las compañías petroleras internacionales tienen motivos para estar interesadas en Venezuela. Empresas líderes, como Exxon Mobil y Chevron, no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios el sábado. El portavoz de ConocoPhillips, Dennis Nuss, declaró por correo electrónico que la compañía "está monitoreando los acontecimientos en Venezuela y sus posibles implicaciones para el suministro y la estabilidad energética mundial. Sería prematuro especular sobre futuras actividades comerciales o inversiones".

Chevron es la única con operaciones significativas en Venezuela, donde produce alrededor de 250,000 barriles diarios. Chevron, que invirtió por primera vez en Venezuela en la década de 1920, opera en el país a través de empresas conjuntas con la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A., conocida comúnmente como PDVSA.

Pero incluso con esas enormes reservas, Venezuela ha estado produciendo menos del 1% del suministro mundial de crudo. La corrupción, la mala gestión y las sanciones económicas de EEUU provocaron una disminución constante de la producción, desde los 3.5 millones de barriles diarios extraídos en 1999 hasta los niveles actuales.

El problema no es encontrar el petróleo. Se trata del entorno político y de si las empresas pueden confiar en que el gobierno cumpla con sus contratos. En 2007, el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizó gran parte de la producción petrolera y obligó a grandes empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips a retirarse.

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“El problema no es solo que la infraestructura esté en mal estado, sino principalmente cómo lograr que las empresas extranjeras comiencen a invertir antes de que tengan una perspectiva clara sobre la estabilidad política, la situación contractual, etc.”, afirmó Francisco Monaldi, director del programa de energía para América Latina de la Universidad Rice.

Pero la infraestructura requiere una inversión significativa.

“Se estima que para que Venezuela aumente de un millón de barriles diarios —que es lo que produce hoy— a cuatro millones de barriles, se necesitará aproximadamente una década y una inversión de unos cien mil millones de dólares”, afirmó Monaldi.

Fuerte demanda del tipo de petróleo que produce Venezuela

Venezuela produce el tipo de crudo pesado necesario para el diésel, el asfalto y otros combustibles para maquinaria pesada. El diésel escasea en todo el mundo debido a las sanciones al petróleo de Venezuela y Rusia, y porque el crudo estadounidense, más ligero, no puede reemplazarlo fácilmente.

Hace años, las refinerías estadounidenses en la costa del Golfo estaban optimizadas para manejar ese tipo de crudo pesado en un momento en que la producción petrolera estadounidense estaba en declive y el crudo venezolano y mexicano abundaban. Por lo tanto, a las refinerías les encantaría tener más acceso al crudo venezolano, ya que les ayudaría a operar con mayor eficiencia y suele ser un poco más económico.

Impulsar la producción venezolana también podría facilitar la presión sobre Rusia, ya que Europa y el resto del mundo podrían obtener de Venezuela el diésel y el petróleo pesado que necesitan y dejar de comprarlos al régimen de Vladimir Putin.

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“Para Rusia ha sido muy beneficioso ver el colapso de la industria petrolera venezolana. La razón es que Venezuela era un competidor en el mercado petrolero mundial”, dijo Flynn.

Un panorama legal complejo tras la caída de Maduro en Venezuela

Sin embargo, Matthew Waxman, profesor de derecho de la Universidad de Columbia y exfuncionario de seguridad nacional durante la administración de George W. Bush, afirmó que tomar el control de los recursos de Venezuela plantea problemas legales adicionales.

“Por ejemplo, una cuestión importante será quién es el verdadero propietario del petróleo venezolano”, escribió Waxman en un correo electrónico.

“Una potencia militar ocupante no puede enriquecerse apoderándose de los recursos de otro Estado, pero la administración Trump probablemente alegará que el gobierno venezolano nunca los poseyó legítimamente”.

Waxman, quien trabajó en los Departamentos de Estado y de Defensa y en el Consejo de Seguridad Nacional durante la administración Bush, señaló: “Hemos visto a la administración hablar con mucho desdén sobre el derecho internacional en lo que respecta a Venezuela”.