Por primera vez en la historia reciente, el
Departamento de Justicia estadounidense apunta directamente contra un
gobernador mexicano en pleno ejercicio de sus funciones. El caso de Sinaloa y Rubén Rocha Moya, establece un precedente que
podría alcanzar a otros funcionarios bajo sospecha,
eliminando la inmunidad diplomática de facto que operaba anteriormente. Analistas
prevén un escenario de alta tensión legal donde México deberá decidir si retira el fuero al mandatario para cumplir con los tratados internacionales.