Un
estudio de JAMA Pediatrics advierte que
posponer la vacuna contra la hepatitis B en neonatos
incrementa las infecciones y los costos hospitalarios, superando los 222 millones de dólares. Aunque
los CDC sugieren esperar hasta los dos meses si la
madre es negativa al virus, expertos médicos recomiendan inmunizar en las primeras 24 horas de vida.
La vacunación temprana previene daños crónicos en el hígado y cáncer, protegiendo al bebé del contacto con terceros en la comunidad.