El fiscal general de Texas,
Ken Paxton, inició una
investigación contra Lululemon para determinar si sus
prendas contienen químicos persistentes vinculados al cáncer y problemas hormonales. La fiscalía busca
aclarar si la empresa engañó a los clientes sobre la seguridad de sus productos. Mientras las
autoridades evalúan los riesgos de infertilidad y otros daños a la salud,
la compañía asegura que sus artículos cumplen con todos los estándares globales de seguridad y calidad.