La
administración Trump reporta, mediante su vocera, un inicio de 2026 dinámico con la creación de 615,000 empleos y un
plan agresivo para bajar alquileres mediante deportaciones y freno a inversores. Sin embargo, este
impulso económico choca con el
cierre parcial del Gobierno. La Casa Blanca responsabiliza a la oposición por frenar fondos críticos para ICE, FEMA y la TSA, condicionando la estabilidad institucional a nuevas negociaciones en
Washington.