Nuevos datos de los
CDC revelan que la tasa de fertilidad en el país alcanzó su punto más bajo, registrando una caída drástica
respecto a las cifras de 2007. El informe señala que factores como
la incertidumbre económica, la inestabilidad en las relaciones y el actual
clima político influyen en la decisión de las mujeres de esperar más tiempo para tener hijos. Esta tendencia refleja
un cambio profundo en la planificación familiar de los estadounidenses frente a la realidad actual.