Las autoridades sanitarias confirman el hallazgo del
virus en sistemas de aguas residuales, lo que refleja un alto nivel de circulación comunitaria. Este monitoreo anticipa un
incremento en las hospitalizaciones de menores, cuyo sistema
no tolera la pérdida rápida de líquidos. Para frenar el contagio, los médicos
recomiendan el lavado constante de manos, especialmente en guarderías, y
la hidratación inmediata con sales y minerales ante los primeros síntomas de diarrea líquida.