Un
brote de sarampión impacta las actividades en el
centro de detención de Dilley, Texas, en donde se encuentran más de 2 mil personas, de las cuales, por lo menos 400 podrían ser menores de edad. Las autoridades informaron que los pacientes ya reciben atención y que se activaron los protocolos de cuarentena y aislamiento para quienes estuvieron en contacto con los afectados.