Las donas, frijoles, papas y huevo se han convertido en la dieta principal de miles de familias en Estados Unidos, no por gusto, sino por la falta de recursos para acceder a otros alimentos. En los últimos meses, esta es la realidad de miles de familias ante la pérdida adquisitiva y el endurecimiento de las reglas para acceder al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP).
Entre donas y frijoles: el drama de las miles de madres en EEUU ante la falta de ayuda SNAP
Miles de familias han tenido que recurrir a los bancos de alimentos para poder llevar comida a sus hogares ante el endurecimiento de las reglas para acceder al SNAP durante los últimos meses
Las familias han tenido que apoyarse en los bancos de alimentos, una de las alternativas esenciales donde pueden acceder a alimentos de primera necesidad para poder llevarlos a su casa y dar de comer a sus hijos.
Para Priscila Martínez, madre de familia, este tipo de apoyo es primordial para salir adelante.
“Como mamá soltera de dos niños, es una gran ayuda. Les gusta, pues las donas, frijoles, para los tacos, pa’l huevo las papas, no sé de”, comenta.
Bancos de alimentos una alternativa para sobrevivir
Ella es una de las miles de madres de familia que han tenido que recurrir a los bancos de alimentos, porque el costo de la vida ha aumentado y los recursos no son suficientes para cubrir las necesidades básicas. Antes se apoyaba en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, pero hoy, menciona, ya no es suficiente.
“Realmente lo que nos ayudan con SNAP no es, pues, mucho; 100 o 150 es muy poco. Ahorita va uno a la tienda y todo está bien caro”, menciona.
Se estima que más de un millón y medio de niños en Estados Unidos perdieron el acceso a la ayuda federal para alimentos (SNAP) en el último año, según un análisis del Centro de Prioridades de Presupuesto y Política.
La reducción forma parte de un descenso aún mayor, porque más de 4.000.000 de personas dejaron de recibir estos beneficios tras cambios aprobados en la ley presupuestaria de 2025. Esto ha llevado a las personas a cuestionar en qué se gastan los recursos.
“Se gastan demasiado y la gente acá, ¿qué?”, cuestiona Verónica.
Las familias mencionan que la reducción del financiamiento federal del programa trasladó mayores costos a los estados y endureció algunos requisitos de elegibilidad, lo que ha hecho imposible acceder al apoyo.
“Si regresaran, eso es una ayuda bastante, especialmente para familias que sí lo ocupan”, menciona Juan.
El gobierno sostiene que parte de la disminución se debe a controles más estrictos y a la eliminación de casos indebidos o fraudulentos.
Advierten de inseguridad alimentaria
Para los expertos en el tema, mayores restricciones y demoras en el programa podrían aumentar la inseguridad alimentaria en el país.
“No sé qué está pasando con la administración o lo están complicando mucho”, madre de familia.
Hasta el primer semestre de 2026, Arizona, Texas y Louisiana figuran entre los estados más afectados por los cambios implementados.
Los cambios no solo han afectado a las familias para poder comer; también han repercutido en el tiempo que pasan con sus hijos.
Para Ana, las horas extras se han convertido en una solución momentánea para salir adelante, pero detrás está pasar menos tiempo con su familia.
“No comparto mucho tiempo con mis hijos porque tengo que salir a veces a trabajar en las tardes”, explica.
