Lo que comenzó como una dolorosa
estafa en Guadalajara, Jalisco, terminó convirtiéndose en una historia de solidaridad.
José “Chico” Méndez, un abuelito de casi 90 años, no pudo entrar al partido de la
Selección Mexicana tras pagar miles de dólares por boletos que nunca recibió su
nieta Paola Hernández. Sin embargo, la difusión de su caso en redes sociales conmovió a miles de personas y ahora está más cerca de cumplir su gran sueño.