La Guardia Costera de Estados Unidos ha interceptado recientemente dos embarcaciones con combustible que, según la agencia, iba hacia Cuba: el portacontenedores Grace y el buque de suministro Jaira Provider.
Jaira Provider y Grace: las dos embarcaciones con combustible para Cuba que interceptó EEUU
La Guardia Costera ha detenido recientemente dos buques con tanques no autorizados llenos de combustible rumbo a Cuba: el Grace y el Jaira Provider. Uno sigue asegurado en Progreso; el otro fue detenido en San Juan.

El Grace fue abordado el 5 de septiembre en el Caribe, entre Cuba y México. La Guardia Costera lo escoltó a Progreso, Yucatán.
Un equipo de la Marina mexicana “confirmó la presencia de grandes cantidades de combustible en los tanques de lastre”, un espacio previsto para agua.
La agencia indicó que varios contenedores contendrían combustible ilícito, aunque no publicó el volumen.
El Grace, asegurado en Yucatán
La Secretaría de Marina aseguró el Grace en Progreso por presuntas infracciones a las normas internacionales contra la contaminación por hidrocarburos, según un comunicado de la Novena Zona Naval del 17 de septiembre.
El buque mide 100,8 metros, lleva bandera de Comoras y fue construido en 2001.
El Nuevo Herald reportó que lo adquirió Arkos Capital, de Riga, y que es el único barco de esa empresa.
Datos de rastreo citados por ese diario indican que llegó a Mariel el 18 de julio, salió el 22, estuvo vacío en Progreso el 10 de agosto y partió cargado de Panamá el 31 de agosto.
El Jaira Provider y la carga conocida
El Jaira Provider fue abordado y detenido “a principios de este verano”, indicó la Guardia Costera.
ABC News fijó la operación el 28 de junio y describió la carga como diésel almacenado en tanques de lastre.
El New York Times precisó que transportaba 210,000 galones, unos 794.936 litros.
Se trata de un buque de 1978, de unos 219,82 pies, y bandera de San Cristóbal y Nieves, reportó The Maritime Executive.
Un acta de la Guardia Costera del 9 de julio documenta otra detención del Jaira Provider en San Juan, Puerto Rico.
El buque, certificado como suministro y remolque, operaba con unos 195,272 galones de hidrocarburo en espacios no autorizados, incluida la sentina de agua dulce de proa, y presentaba fugas.
El documento identifica como armador a Latifa SA. La Guardia Costera no detalló en el comunicado de octubre el vínculo entre esa acta y el destino a Cuba.
El último puerto de escala de ambos fue Colón, Panamá, dijo la agencia al New York Times.
“Alta mar no es un refugio para la ilegalidad”, declaró el almirante Kevin Lunday.
El vicealmirante Nate Moore dijo que esos envíos “violan el derecho internacional” y amenazan el ambiente del Caribe.
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