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Díaz gonzález los visitó y nos tiene el siguiente reportaje especial. Cuántas veces viene aquí a la semana?
No ves? Miércoles, miércoles y viernes?
Qué tan seguro se siente conduciendo? Oh, muy bien.
Yo vivo cerca de aquí. Así conduce este octogenario hasta el lugar que se ha convertido en uno de los principales motivos para vivir el tráfico.
Aquí se está poniendo malo. Tú sabes, porque tú estás en la calle.
No. Es uno de los directivos de la sociedad cubana de orlando que abrió sus puertas hace 41 años.
En ese entonces luchó junto a otros para contar con un espacio que le hiciera sentir como en su tierra, desde donde se había marchado hacía más de dos décadas. De todo .
Fuimos poniendo granito de arena y compramos el terreno. Construimos el edificio y ahora yo fui el presidente.
Cuando se. Cuando se construyó el edificio habían 100 y pico de familias.
Ahora quedan alrededor de 20. Don silvio ortega también pasa de 80 y le sigue muy de cerca.
Se toma muy en serio el cuidado de los árboles del patio, donde hace algunos meses sembró varias matas de mango. Me gusta hacerlo.
En primer lugar, me siento bien haciéndolo y viendo el resultado. Pero además vela por la conservación del edificio.
Desde su llegada al club en 1990. Me siento tan bien cuando vengo aquí.
Me siento que estoy como si estuviera en cuba. Disfruta amenizando los encuentros que cada viernes reúnen a varios de sus compatriotas, también radicados en florida central desde que estaban en sus veintes.
Para mí es como la medicina que me mantiene. Todos los presidentes que han estado aquí en la sociedad cubana y ese último es mi esposo, que ya lleva como 20 años.
Es gracioso. Su esposa raquel le acompaña en esta tarea de mantener viva la llama de cuba en orlando.
Él viene y pone la silla y pone las mesas para las fiestas que se dan. Yo hubiese los ayudo.
Desgraciadamente tuvo un accidente muy grande en 20 de 18 que se cayó cortando una mata. Por poquito se muere, pero gracias a dios está aquí y sigue haciendo lo mismo.
Ella ha sido testigo de etapas muy importantes en la historia de esta sociedad, incluida una visita presidencial. Los amantes del bingo también cuentan con su propio espacio y este salón de eventos permanece abierto para su alquiler.
Los sábados y los domingos de una a 18:00 de la tarde. Se juega bingo y cualquier persona puede participar.
A don josé alejo le llaman el barbero. Aprendió a recortar el cabello en cuba.
Aguanta y por muchos años trabajó ese oficio en florida central. Yo cuando vine a orlando.
Enseguida busqué la sociedad cubana y. Y me hice miembro enseguida de ella.
Y una vez fui presidente de casualidad. Las vivencias en este lugar los trasladan hasta la llamada sultana del caribe y pasados tantos años vuelven a albergar esperanza sobre el futuro de la creo que cuba se libere porque yo tengo familia allá, tengo sobrinos y quiero que vivan como personas que tengan la oportunidad de crecer en la vida y tener algo propio que ahora no lo tienen ni lo pueden tener.
Piensan que en una eventual cuba libre, los cubanos en florida tienen mucho que aportar porque el cubano es emprendedor. Y cualquier cambio que haya en cuba hay quien dice no, porque eso lleva muchos años para reconstruirse.
No, no con el potencial que tenemos nosotros y. Ellos mismos también volverían.
Regresarían para respirar, al menos por un que tanto han esperado. Vivir juntos.
El sueño de ver a cuba retomar el camino de bienestar y progreso que por mucho tiempo le hicieron abandonar. Tan pronto aquello se cae, se ponga bueno.
Espero poder disfrutarlo, espero poder ir. Mira, oyeme.
Juanita.