La euforia por el
campeonato de los
Knicks continúa en Nueva York, donde miles de aficionados se preparan para el
desfile de celebración. Sin embargo, las autoridades enfrentan preocupación por los incidentes registrados tras la victoria, incluidos al menos siete tiroteos y daños a la propiedad pública y privada. Funcionarios municipales y el
NYPD trabajan en un plan de seguridad reforzado para garantizar que el evento se desarrolle sin contratiempos.
Mamdani vive el inicio del mundial de fútbol en restaurante mexicano