Un hombre de 45 años, identificado como Andreas Lorenz, fue detenido en la ciudad de Mesa tras ser señalado como
el presunto responsable de colocar una cámara oculta en el baño de una residencia. El dispositivo estaba camuflado como un extensor de Wi-Fi y el sospechoso operaba de este modo desde hace cuatro años;
según confesó a las autoridades, su intención era espiar a su esposa. Sin embargo, se identificaron ocho víctimas en total, incluyendo a cuatro menores de edad.
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