
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
En medio de las celebraciones en el día de la aparición de la virgen del tepeyac. Siempre estamos aquí, al pendiente de nuestra santísima madre.
Es la emoción de nuestra virgen morena, la emoción de de de estar con ella en este momento. Vinimos a dar flores, estamos dando este una flor, un milagro para muchos.
El 12 de diciembre es un reencuentro, para otros es despedida. Memoria y gratitud.
Hace un año traje a mi mamá este. Ella falleció hace seis meses y me siento muy alegre.
Algunos llegaron desde las 05:00, otros desde aún antes. Todos con algo que agradecer o algo que pedir.
A veces la fe nace justo ahí, en medio del trabajo, del cansancio, del día a día. Vengo a pedirle a la virgen que me alivia un poco de la diabetes o algo y darle gracias a ella y a dios que nos dé años más de vida para todos.
En medio del trabajo, en una pausa entre algodones de azúcar, también hay espacio para pedir, para agradecer, para creer. Le vengo a pedir tanto por la libertad de mi hijo, que es lo más profundo que ahorita me tiene, con mucho cuidado y yo sé que ella me va a dar ese milagro.
En la oscuridad las velas iluminan lo que el corazón no puede soltar así. Por eso yo le digo a ella que ella me ha de dolor que tengo por lo que me está pasando ahorita.
Los milagros no siempre hacen ruido, a veces llegan en silencio o con el llanto de un bebé sano, con una promesa cumplida año tras año, cuando estaba embarazada de mi hijo. Me dijeron.
Que tenía un soplo en el de guadalupe y cuando regresé a la cita, o sea mi a mi otra cita, me dijeron que ya no tenía nada. Y entre todas las voces hay una danza.
Mi abuelita tuvo un accidente, mi abuelita es grande, tiene 90 años, 91. Ella tuvo un accidente y.
Fue entubada. No nos daban muchas esperanzas.
Teníamos que tomar una decisión. Lo que te digo es fuerte, me duele mucho, pero teníamos que tomar una decisión.
Entonces fue cuando yo me me unimás a dios. Esto me hizo tan fuerte, pero tan fuerte, y me dio una fortaleza.
Yo me acordé de una palabra que mi abuelita siempre le decía a mi madre. Le decía mija, dónde está tu fe?
Y esa frase se. Convirtió en un puente, en un abrazo.
Que. Cruzó generaciones.
Mi fe fue tan grande, tan grande, que me entregué completamente a la virgen y entregué mi abuelita. Le dije señora mía, este hay muchas cosas que no sé hacer, pero las voy a hacer por ti.
Por favor, por favor, le pido si me ella se sana, yo voy a hacerte un rosario, yo voy a aprenderte tu candel, yo voy a hacer oraciones, voy a orar por la gente. Su abuelita se salvó.
Y desde. Entonces diana convirtió su agradecimiento en movimiento, en danza, en una oración, en una promesa viva.
Mira. Yo creo que yo voy a seguir bailando hasta que mis piernas me aguanten.
Yo le dije a la virgencita cuando me concedió todo esto, yo le dije ti hasta que mis piernas me me aguanten, hasta que yo ya no pueda. De verdad que ya no puedo dar un brinco.
Hoy la fe se viste de danza, de rosas de rodillas sobre el piso. Hoy la virgen de guadalupe une a un pueblo que no olvida,