Diez días después de ser atacada por un gran tiburón blanco mientras nadaba en la playa de Coogee, en Sídney, la australiana Leah Stewart despertó del coma inducido y pronunció unas palabras que emocionaron a su familia: "Los quiero".
Mujer atacada por un tiburón despierta del coma y conmueve con sus primeras palabras; esto fue lo que dijo
Leah Stewart preguntó primero por su hija tras sobrevivir al ataque de un gran tiburón blanco en una playa de Sídney
La maestra de 34 años, madre de una niña de un año, fue mordida el pasado 13 de junio y permaneció en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos tras sufrir heridas de extrema gravedad. Durante su tratamiento fue sometida a cinco días consecutivos de cirugías, incluida la amputación de un brazo, y aún deberá enfrentar nuevas intervenciones.
Su hermano, Josh Stewart, informó a través de una campaña de recaudación de fondos que los médicos lograron retirarle temporalmente el respirador y reducir la sedación para despertarla del coma inducido.
Según relató, tras decirles "los quiero" a su madre y a su pareja, Leah tuvo una preocupación inmediata: preguntó por el bienestar de su pequeña hija.
"Lo primero que pensó fue en su hija… y quiso asegurarse de que estuviera bien", escribió Josh, quien calificó la recuperación como "mucho más rápida de lo que nadie esperaba" y aseguró que la familia la vive como "un milagro".
La historia ha generado una ola de solidaridad en Australia. La campaña para ayudar a cubrir los gastos médicos y apoyar a su familia ha reunido más de 488 mil dólares australianos en donaciones.
El ataque reavivó el debate sobre la presencia de tiburones en Sídney
Mientras Stewart continúa hospitalizada, el ataque volvió a poner el foco sobre la presencia de tiburones frente a la costa de Sídney. En los últimos días, las autoridades cerraron temporalmente la playa de Bondi tras varios avistamientos reportados por la aplicación oficial Shark Smart, entre ellos un tiburón blanco observado por un dron y un tiburón tigre detectado por el Departamento de Industrias Primarias (DPI) de Nueva Gales del Sur.
El organismo explicó que la presencia de tiburones blancos en esta época del año no es inusual, ya que los ejemplares jóvenes migran por la costa durante el otoño y el invierno austral.
El ataque también reavivó las peticiones para sacrificar tiburones, aunque el primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, descartó esa posibilidad al recordar que el gran tiburón blanco es una especie protegida. En cambio, anunció que el estado ampliará el uso de drones para detectar tiburones en más playas, con el objetivo de reforzar la seguridad de los bañistas sin afectar al ecosistema.
El biólogo marino Rob Harcourt consideró poco probable que los recientes avistamientos correspondan al mismo animal que atacó a Stewart y señaló que, aunque es comprensible que exista preocupación, el riesgo de sufrir una mordedura sigue siendo bajo en playas vigiladas. También recomendó nadar acompañado y respaldó la expansión de la vigilancia con drones como la medida más eficaz para prevenir nuevos incidentes.






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