El gobierno de Irán desafió este miércoles las afirmaciones —y amenazas— del presidente Donald Trump sobre negociaciones para finalizar la guerra en Medio Oriente, luego de que el canciller iraní Abbas Araghchi asegurara en declaraciones en la tv estatal de su país que su gobierno no ha entablado conversaciones para poner fin a la guerra, "y no tenemos previsto iniciar ninguna negociación".
¿Irán desmiente a Trump? Responden sobre posible negociación para fin a la guerra en Medio Oriente
El canciller iraní, Abbas Araghchi, dijo este miércoles que su país "no tiene intenciones de negociar" con EEUU por el fin de la guerra en Medio Oriente, puesto que "hablar de negociaciones ahora equivaldría a reconocer una derrota".
Las versiones encontradas entre ambos bandos se mantienen por tercer día, luego de que Trump hizo el lunes un inesperado anuncio de que posponía por cinco días un bombardeo a plantas eléctricas iraníes mientras prosperaba lo que llamó negociaciones productivas con Teherán.
La Casa Blanca no ha informado con cuál autoridad iraní se estarían llevando a cabo estas conversaciones.
En cambio, esta jornada Aragchi afirmó que "hablar de negociaciones ahora equivaldría a reconocer una derrota" y que no tienen "intención de negociar" sino de "seguir resistiendo", apenas pocas horas después de que EEUU amenazó con "desatar el infierno" contra Irán si Teherán no acepta un acuerdo para terminar la guerra.
"Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entiende que ha sido derrotado militarmente (...), el presidente Trump se asegurará de que reciba golpes más duros que cualquiera que haya recibido antes", declaró la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt.
"El presidente Trump no fanfarronea y está preparado para desatar el infierno. Irán no debería equivocarse de nuevo", señaló, y añadió que "las conversaciones continúan. Son productivas, como dijo el presidente el lunes, y siguen siéndolo".
Tras esta declaración de la Casa Blanca, el canciller Aragchi desmintió cualquier negociación y dijo que Teherán desea "poner fin a la guerra en nuestros propios términos, por supuesto, y de una manera que no vuelva a repetirse aquí", hablando en la televisión estatal.
Una propuesta estadounidense rechazada
Este miércoles Irán ya había rechazado un plan estadounidense para detener la guerra en Oriente Medio y lanzó nuevos ataques contra Israel y los países árabes del Golfo, incluido un ataque que provocó un gran incendio en el Aeropuerto Internacional de Kuwait.
Anteriormente, dos funcionarios de Pakistán, país que transmitió el plan estadounidense a Irán, describieron a grandes rasgos la propuesta de 15 puntos, indicando que abordaba el alivio de las sanciones, la reducción del programa nuclear iraní, las restricciones a los misiles y la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.
Según Irán, la ruta del estrecho de Ormuz "desde nuestro punto de vista, no está completamente cerrada, está cerrado únicamente a los enemigos".
"El canciller añadió que no hay "ninguna razón para dejar pasar los barcos" de los "enemigos y de sus aliados". El ejército iraní ya ha "asegurado un paso seguro" a los barcos de los países amigos, subrayó.
Un funcionario egipcio involucrado en los esfuerzos de mediación señaló que la propuesta también incluye restricciones al apoyo de Irán a grupos armados. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato para discutir detalles que aún no se han dado a conocer.
Algunos de los puntos de la propuesta de alto el fuego de Estados Unidos eran inviables en las negociaciones previas a la guerra: Irán ha insistido en que no discutirá su programa de misiles balísticos ni su apoyo a las milicias regionales, que considera fundamentales para su seguridad. Y su capacidad para controlar el paso por el estrecho de Ormuz representa una de sus mayores ventajas estratégicas.
Los ataques de Irán a la infraestructura energética regional, junto con sus restricciones en el estrecho, han disparado los precios del petróleo, lo que ha presionado a EEUU para que encuentre una forma de poner fin al estrangulamiento y calmar los mercados.
Más tropas estadounidenses se dirigen a Medio Oriente
Al menos 1,000 soldados de la 82.ª División Aerotransportada serán enviados a Oriente Medio en los próximos días, según informaron a The Associated Press tres personas con conocimiento de los planes. Estas personas hablaron bajo condición de anonimato para poder comentar planes militares sensibles.
Esta movilización de tropas coincidiría con una advertencia iraní de que en el caso de una invasión terrestre estadounidense, Irán abrirá un "nuevo frente" en un estrecho clave para el tráfico marítimo mundial, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, advirtió este miércoles una fuente militar citada por la agencia Tasnim.
Bab el Mandeb, paso obligado hacia el canal de Suez, "figura entre los estrechos más estratégicos del mundo, e Irán posee tanto la voluntad como la capacidad de generar una amenaza", advirtió esta fuente.
"Si el enemigo intenta una acción terrestre en las islas iraníes o en cualquier otro lugar de nuestro territorio, o si busca perjudicar a Irán con maniobras navales en el golfo Pérsico y el mar de Omán, abriremos otros frentes como una 'sorpresa'", añadió.
El influyente presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que los "enemigos" de la república islámica se preparan para invadir una de sus islas en el Golfo, con la ayuda de un país de la región.
Los paracaidistas estadounidenses están entrenados para lanzarse en zonas hostiles o en disputa con el fin de asegurar territorios y aeródromos clave.
El Pentágono también está en proceso de enviar a la región a unos 5,000 marines más, entrenados en asaltos anfibios, y a miles de marineros.
La mayoría de los estadounidenses cree que la acción militar de EEUU contra Irán ha ido demasiado lejos, y a muchos les preocupa poder pagar la gasolina, según una nueva encuesta de AP-NORC.
Este miércoles el precio promedio del galón de gasolina regular en Estados Unidos llegó a 3.98 dólares, un dólar por encima del promedio antes del inicio de la guerra, según datos de la Asociación Americana de Automovilismo.
La encuesta indica que, si bien el índice de aprobación de Trump se mantiene estable, el conflicto podría convertirse rápidamente en un gran lastre político para su administración republicana.








