La analista demócrata Millie Herrera sostiene que la ley
SAVE America Act, afectará desproporcionadamente a
hispanos y afroamericanos que no poseen copias de sus registros de naturalización a la mano.
El partido opositor argumenta que el sistema actual ya garantiza la seguridad, pues casos de irregularidades representan una cifra minúscula entre 187 millones de ciudadanos. Para los críticos,
la propuesta funciona como una herramienta de relaciones públicas que busca amedrentar al electorado bajo el pretexto del fraude.