Una
madre lucha por
salvar la vida de su
hijo, diagnosticado con
miastenia gravis degenerativa neuromuscular y priogeria. “En Puerto Rico nos dijeron que el niño iba a morir, que no había médicos que atendieran su condición”, relató. Contra todo pronóstico, el joven ha llegado a los 15 años; sin embargo, su estado de
salud se ha
complicado y ahora requiere con urgencia un
trasplante de
células madre de médula ósea.