El sargento retirado del Ejército de EEUU Wilmer Trujilló encabezó este miércoles una protesta frente al Capitolio en Washington DC, reclamando a los legisladores que se lleve a cabo una reforma del sistema migratorio que evite a familias como las suyas vivir la pesadilla de tener a un ser querido detenido por los agentes migratorios.
Sirvió en Irak y Afganistán y hoy lucha por su familia: un veterano del Ejército alza la voz frente al Capitolio contra las detenciones migratorias
El sargento Wilmer Trujillo lideró una protesta frente al Capitolio pidiendo cambios al sistema migratorio. Su esposa fue detenida el mes pasado por ICE y está en custodia para deportación. Afirma que se siente traicionado por la administración Trump.
La esposa de Trujillo, la inmigrante hondureña Arelys Barahona-Martínez, está bajo custodia de ICE desde hace seis semanas, tras ser arrestada durante una cita migratoria rutinaria, quedando separada de su esposo y su hijo estadounidense en un centro de detención en Oklahoma.
"No puedo dormir, pensando que está encarcelada", dijo el militar retirado sobre el caso de su esposa hace algunas semanas a N+ Univision. "Se siente muy feo, la persona que estaba ahí a tu lado ya no está".
Y este miércoles, en medio de sollozos a las puertas del Capitolio, Trujillo lamentaba como su casa "se siente sola" sin la presencia de su esposa y madre de su hijo.
El Departamento de Seguridad Nacional ha informado sobre Barahona-Martínez que recibió una orden de deportación en 2005 y que la administración Trump no ignorará las leyes, por lo que la inmigrante permanecerá bajo custodia mientras se procesa su deportación.
Barahona-Martínez había ingresado irregularmente a EEUU por la enfermedad de su hijo, un ciudadano estadounidense que en ese entonces era menor de edad, y que padece de constantes tumores.
"Se siente que esta administración nos está traicionando", expresó Trujillo, que asegura además que la pareja estaba en un proceso legal para anular la deportación y poder aplicar para la residencia.
"Le estoy diciendo a ICE que me de la oportunidad, y yo me la merezco. Yo no entiendo porque tienen que romper mi familia", afirma el veterano de dos guerras.
La representante republicana María Elvira Salazar, quien acompañó a Trujillo en la protesta pacífica, expresó en sus redes sociales que Trujillo, un sargento primero veterano de las guerras de Irak y Afganistán, "sirvió a nuestro país durante casi dos décadas" pero ahora "enfrenta otra batalla: traer a su esposa de regreso a casa".
Salazar, que aseguró que Barahona-Martínez no tiene antecedentes penales, dijo que la presencia de Trujillo en la capital del país es "para que su familia no tenga que seguir viviendo en un limbo legal".
La legisladora dijo que hay millones de familias con miembros inmigrantes "que enfrentan la misma incertidumbre", por lo cual reiteró su promoción del proyecto de ley Dignidad. "Estados Unidos puede tener una frontera segura, hacer cumplir la ley y mantener unidas a las familias. No tenemos que escoger entre una cosa y la otra", afirmó Salazar.
El proyecto de Ley Dignidad fue presentado en julio de 2025, y se basa en cinco aspectos fundamentales: detener la inmigración ilegal, reformar y modernizar el sistema de asilo, ofrecer una "solución digna" para los inmigrantes indocumentados que viven en EEUU, proteger a los trabajadores estadounidenses y apoyar a las industrias americanas, y asegurar que Estados Unidos siga siendo próspero y competitivo en el futuro.
La organización AFU Actión, que impulsar soluciones legislativas para las familias con estatus migratorio mixto, también estuvo en la protesta. Manifestaron en sus redes sociales su exigencia al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que "libere de inmediato a Arelys", mientras envían lo que denominan "un mensaje claro para el Congreso: Hagan su trabajo. Aprueben la Ley de Dignidad. Ninguna familia estadounidense debería verse separada por un sistema fallido".








