Muchas de las familias detenidas en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley (DIPC) se han quejado del sabor, el olor y la apariencia del agua del lugar y algunos dicen que prefieren comprar el líquido embotellado porque temen que los niños se enfermen si lo beben de los grifos.
Un enigma el nivel de calidad del agua del centro de detención de Dilley, Texas
Pese a que la empresa que administra el Centro de Procesamiento de Inmigración asegura que la Ciudad de Dilley hace exámenes del agua que suministra al lugar, documentos obtenidos por N+Univision Investiga muestran que en esa instalación la ciudad no realizó pruebas de calidad del líquido durante 2025.
Las sospechas continúan sin resolverse dado que aún hoy después de reiteradas denuncias de congresistas y activistas de derechos humanos nadie sabe con certeza cuál es calidad del agua del centro.
CoreCivic, la empresa que administra el centro de 4,200 camas se ha defendido afirmando que la ciudad de Dilley realiza “pruebas independientes cada mes del suministro del agua de DIPC para verificar su seguridad y claridad para tomarla”.
Pero una revisión de N+Univision Investiga de los reportes de calidad del agua de la ciudad durante 2025 indica que DIPC no figura entre los sitios en los que se tomaron muestras.
A solicitud de los periodistas la administradora de Dilley, Yolanda Morán, envió 15 reportes de pruebas que fueron tomadas en siete puntos específicos de la ciudad durante diferentes meses del año por un laboratorio privado de Universal City, Texas.

Entre los puntos se encuentran zonas residenciales, la carretera Crawford Road, Prison West Highway 85 y el acueducto en Civic Center.
En ninguno de estos reportes se menciona a DIPC que empezó operaciones desde marzo de 2025 mediante un contrato intergubernamental entre la Ciudad de Dilley y ICE.
El director de asuntos públicos de CoreCivic Ryan Gustin explicó a N+Univision Investiga que la empresa nunca aseguró que las muestras de agua eran tomadas directamente en las instalaciones de DIPC, pero sugirió consultar con la ciudad para establecer si los resultados de los análisis de una prisión cercana podrían equipararse a los de DIPC dada la corta distancia que separa a las instalaciones.
“El servicio de agua de Dilley (Centro de Detención) está en la misma línea de una prisión estatal cercana”, escribió Gustin. “Esto posiblemente aparece como ‘Prison West Highway 85’" en los reportes que usted (el periodista) recibió de la ciudad”, agregó.

La prisión estatal de mediana seguridad llamada Doel Briscoe Unit (identificada en los reportes como Prison West Highway 85) está situada a un poco más de una milla de DIPC. Los análisis de 2025 indican que el agua de este lugar está libre de contaminación de bacterias coliformes y E-Coli, lo que descarta la presencia de residuos de materias fecales de origen humano o animal.
Sin embargo, un experto en tratamiento de aguas de una institución universitaria de Miami que prefirió el anonimato para mantener su independencia explicó que el procedimiento de tomar las muestras en el sitio cuestionado es más preciso que obtenerlo de un lugar cercano.
Esa práctica, agregó, permite establecer si el agua que llega a la instalación en buenas condiciones se contamina debido a deficiencias en el mantenimiento de la tubería o del sistema del almacenamiento del lugar.
Morán, la administradora de Dilley, no ha respondido a N+Univision Investiga si es correcto deducir que la calidad del agua de DIPC es similar a la del Prison West Highway 85 dada la cercanía de ambos puntos.
Morán tampoco respondió si es correcta la afirmación de CoreCivic de que la ciudad realiza pruebas mensuales independientes del suministro de agua de DIPC. Esta pregunta se formuló desde el 30 de abril de 2026 junto con la petición de los reportes que fueron enviados la semana pasada.
CoreCivic también ha sostenido que el agua que recibe DIPC es la misma que se suministra a la Ciudad de Dilley. El problema es que la ciudad no ha publicado el reporte consolidado de confianza (Consumer Confidence Report) de 2025. El único disponible en la página oficial es el de 2024.
Morán informó que el estudio de 2025 estará disponible en julio de este año.
CoreCivic sostiene que funcionarios estatales de la Comisión de Calidad del Medio Ambiente de Texas también han realizado sus propias evaluaciones, “confirmando que el agua es segura y limpia para su consumo”.
Estos informes no han sido publicados en la página de la empresa. Según el vocero de la firma los sitios de acceso al agua en las instalaciones del centro están equipados con filtros para asegurar consistencia en el sabor.
El representante a la Cámara Joaquín Castro y Amnistía Internacional han pedido el cierre del centro y la liberación de las familias y menores retenidos citando violaciones de derechos fundamentales.
“Las familias detenidas allí han denunciado encarcelamiento prolongado sin el debido proceso, negación de la atención médica y acceso inadecuado a agua potable no contaminada”, afirmó Amnistía Internacional.
Mira aquí nuestro especial Las voces de Dilley:


