LOS ÁNGELES, California. – A casi un año de los incendios que devastaron comunidades del sur de California como Pacific Palisades y Altadena, la reconstrucción avanza, pero de manera desigual.
Retos, avances y pendientes a un año de los devastadores incendios en Los Ángeles
A casi un año de los incendios que dañaron o destruyeron más de 18 mil estructuras tan sólo en Pacific Palisades y Altadena, la alcaldesa Karen Bass reconoce avances en la reconstrucción, pero reconoce que aún se enfrentan desafíos.
Tan sólo en estas dos zonas, más de 18 mil estructuras resultaron dañadas o destruidas y 31 personas perdieron la vida, dejando una crisis habitacional y emocional sin precedentes para miles de familias.
“El reto más grande ha sido el duelo: el dolor, la emoción y la ira, todo eso es completamente comprensible”, afirmó la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, quien subrayó que la prioridad de su administración ha sido cumplir la promesa de que las familias puedan regresar a sus hogares.
Sin embargo, explicó que el proceso de reconstrucción no pudo comenzar de inmediato, pues durante los primeros meses tras los incendios, los esfuerzos se centraron en la limpieza y remoción de escombros.
A pesar de esto, datos del Ayuntamiento señalan que más de 800 permisos de construcción ya han sido solicitados, lo que representa a cientos de familias que han iniciado el proceso para recuperar sus viviendas.
No obstante, Bass reconoció que muchas personas aún no pueden avanzar debido a problemas con aseguradoras, falta de cobertura, limitaciones financieras o dificultades con instituciones bancarias.
Aunque el gobierno municipal no puede obligar a bancos o aseguradoras a acelerar procesos, la alcaldesa anunció que planea llevar una delegación de residentes de Pacific Palisades, Altadena y Malibu a Sacramento para realizar gestiones ante legisladores estatales y buscar soluciones estructurales.
La experiencia, dijo Bass, dejó claro que Los Ángeles enfrenta una nueva realidad climática. “Fue una crisis única en la vida. Descubrimos que debemos prepararnos para eventos climáticos que nunca antes habíamos vivido”.
Entre las lecciones aprendidas está la limitada capacidad de la infraestructura tradicional contra emergencias. “Un hidrante está diseñado para atender un par de casas, no un incendio de esta magnitud”, explicó la alcaldesa.
Bass aseguró que la ciudad está hoy mejor preparada, aunque reconoció que aún hay mucho por hacer. Parte del enfoque actual es educar a la población durante la reconstrucción para que las nuevas viviendas sean más resistentes y se construyan con criterios modernos de prevención de incendios.
Ante las críticas por el ritmo de la recuperación, la alcaldesa fue tajante: su enfoque no está en cálculos políticos. “Mi prioridad es que la gente regrese a sus hogares. No lo hago pensando en una reelección”, afirmó.
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