La derrota de los
Spurs estuvo seguida por incidentes violentos protagonizados por presuntos aficionados del equipo, quienes persiguieron y agredieron a seguidores de los
Knicks de Nueva York. Algunas personas tuvieron que refugiarse con agentes de policía y del Departamento de Seguridad Pública de
Texas. Las autoridades ya mantenían alertas ante posibles actos de violencia antes del partido.
Residentes de San Antonio siguen la tradición de apoyar a los San Antonio Spurs