¿Es seguro comer helados hechos mientras nieva? Esto es lo que debes saber antes de degustarlos

¿Es seguro comer helados hechos con nieve? Conoce qué dicen los expertos sobre cuándo es seguro hacerlo, qué riesgos existen por la contaminación y qué precauciones tomar.

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La doctora Sarah Crockett —especialista en medicina de emergencia y medicina de montaña— no les dice explícitamente que coman nieve a sus pacientes del Centro Médico Dartmouth-Hitchcock, en Nueva Hampshire, pero a menudo les receta pasar más tiempo al aire libre.

Y si ese tiempo incluye comer un puñado de cristales de hielo directamente, o añadir ingredientes para hacer conos de helado y otros postres congelados, está totalmente de acuerdo.

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“Detenerse y simplemente estar presente y querer atrapar un copo de nieve con la lengua, o recoger nieve fresca, blanca e intacta que se acumula durante algo tan emocionante como una tormenta de nieve… creo que hay espacio en nuestro mundo para disfrutarlo”, expresó Crockett.

“Y aunque debemos hacer elecciones acertadas, creo que estas son cosas sencillas que pueden traer alegría”, agregó.

Es poco probable que salir al aire libre para disfrutar de los placeres sencillos sea una prioridad para quienes viven en una franja de 1.300 millas de Estados Unidos, donde una tormenta invernal masiva el fin de semana trajo consigo nieve profunda y un frío intenso.

La lluvia helada y el hielo derribaron cables eléctricos y ramas de árboles, lo que dejó a cientos de miles de hogares sin electricidad y calefacción en el sur, mientras que la nieve trastocó el transporte por carretera y aéreo desde Arkansas hasta Nueva Inglaterra.

Ahora que la tormenta ha pasado, los residentes de las zonas menos afectadas podrían sentirse tentados a preparar tazones de “ crema de nieve” —nieve mezclada con leche, azúcar y vainilla— después de ver demostraciones de técnicas para hacerlo en TikTok.

Otros podrían querer probar el “ azúcar sobre nieve”, un dulce parecido al caramelo que se prepara al verter jarabe de arce caliente sobre un plato de nieve.

No obstante, a pesar de su aspecto de pureza, la nieve no siempre está lo suficientemente limpia como para consumirla. Crockett y otros expertos compartieron consejos para comerla con seguridad.

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La ciencia de la nieve

Ya sea lluvia o nieve, la precipitación limpia la atmósfera, absorbiendo contaminantes a medida que cae, explicó Steven Fassnacht, profesor de hidrología de la nieve en la Universidad Estatal de Colorado.

Pero los copos de nieve absorben más impurezas porque caen más lentamente y tienen una superficie más expuesta que las gotas de lluvia, agregó.

Esto significa que la nieve que cae cerca de plantas de carbón o fábricas que emiten partículas al aire contiene más contaminantes, destacó Fassnacht, quien estuvo en Shinjo, Japón, la semana pasada para estudiar el contenido de sal que tiene la nieve.

Comentó que no habría dudado en probarla allí porque no había grandes complejos industriales a barlovento.

“La nieve se puede comer, pero hay que pensar en la trayectoria. ¿De dónde provino esa nieve?”, recomendó.

El momento oportuno es otro factor a tomar en cuenta, señaló Crockett. La primera ola de nieve contiene la mayor cantidad de partículas, explicó, por lo que una precaución que debe tomarse es esperar a que la tormenta esté bien avanzada antes de colocar un recipiente para recolectar la nieve que ha caído.

La contaminación del suelo es un factor adicional, según los expertos. Evitar la nieve amarilla —que puede estar contaminada con orina o corteza de árboles— es una práctica de sentido común, pero también es recomendable mantenerse alejado de la nieve que empujan las máquinas quitanieves y que contiene sal para carreteras, productos químicos antihielo y escombros.

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¿Conviene consumir nieve para sobrevivir?

¿Qué tal comer nieve para sobrevivir? Crockett, quien supervisa el programa de medicina de montaña en la Facultad de Medicina Geisel, de la universidad Dartmouth College, dice que es una mala idea.

La energía que se necesita para derretir la nieve en la boca mientras la come en esencia contrarresta el beneficio de la hidratación, además de disminuir la temperatura corporal central e incrementar el riesgo de hipotermia. Si bien los entusiastas de las actividades al aire libre que planean pasar días en las montañas a menudo derriten y hierven nieve para purificarla y beberla, esta no debería considerarse una fuente inmediata de hidratación, añadió.

“Si se siente desorientado en una excursión local, yo diría que su prioridad número uno es intentar pedir ayuda de cualquier manera posible, no pensar: ‘¿P uedo comer suficiente nieve?’”, recomendó Crockett.

Concéntrese en las recompensas, no en los riesgos

Fassnacht, quien ha estudiado la nieve durante más de 30 años, reportó que probó la “ crema de nieve” por primera vez el año pasado, cuando unos estudiantes le prepararon una poca.

La describió como una experiencia divertida que lo hizo pensar en sabores y texturas, no en contaminantes.

“Es algo caprichoso”, señaló. “Me hizo reflexionar sobre cuáles son las características de esa nieve recién caída, y cómo eso altera el sabor”.

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Crockett también es fanática de encontrar inspiración y asombro en la naturaleza. Le preocupa que la crianza sobreprotectora haya contribuido a la ansiedad en algunos jóvenes, y que las advertencias excesivas sobre comer nieve puedan agravarla.

“Tenemos que encontrar el equilibrio adecuado entre asegurarnos de evitar el peligro y no ser tan protectores que fomentemos la mentalidad de ‘todo me va a hacer daño’, sobre todo entre los niños”, añadió.

Crockett tiene cuatro hijos, incluida una hija de la que dijo es una “apasionada devoradora de nieve”.

Al comenzar la reciente tormenta invernal, le preguntó por qué le gustaba tanto comer nieve y ella le respondió: “Me hace sentir conectada con la Tierra”.

“Eso es algo realmente importante para mí: que todos tengamos esta conexión con la naturaleza”, señaló Crockett.