Oncólogos advierten que
el uso de ivermectina carece de evidencia científica sólida contra el
cáncer y alertan sobre
riesgos de toxicidad o daño neurológico en dosis animales. El
debate resurge
debido a la promoción del
antiparasitario en
redes sociales por figuras públicas. Mientras
la mayoría médica exige restringir el fármaco a estudios clínicos oficiales,
algunos doctores evalúan sus efectos a nivel
molecular para
frenar la
división de
células cancerosas.