La reconstrucción de Colombia tras el terremoto del pasado 10 de agosto fue uno de los temas centrales de la reunión entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el presidente colombiano Abelardo de la Espriella, durante la visita del funcionario estadounidense a Barranquilla.
Marco Rubio y Abelardo de la Espriella acuerdan apoyo para reconstruir Colombia tras el terremoto de agosto
El secretario de Estado de EEUU llegó a Barranquilla mientras Colombia busca recuperarse del sismo; ambos gobiernos también pactaron cooperación en seguridad, energía y minerales.
Rubio llegó este martes a Colombia como parte de una gira por tres países de América Latina, en un momento en que el gobierno de Donald Trump busca reforzar sus alianzas en el hemisferio occidental y ampliar la cooperación en temas como seguridad, narcotráfico, energía y comercio.
Durante el encuentro, ambos gobiernos suscribieron los llamados “acuerdos de Barranquilla”, una hoja de ruta que, de acuerdo con De la Espriella, busca atender tres prioridades: reconstruir el país, recuperar la economía y fortalecer la seguridad regional.
“De este reunión ha surgido una hoja de ruta que hemos denominado 'los acuerdos de Barranquilla', alrededor de tres grandes temas que resultan de sustantiva importancia para nuestro país y el hemisferio: Reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio”, expresó De la Espriella tras reunirse con Rubio.
Colombia busca recuperarse del terremoto
El encuentro ocurre semanas después del terremoto que golpeó a Colombia el 10 de agosto y que dejó importantes daños que ahora el gobierno busca atender mediante un proceso de reconstrucción.
Estados Unidos ya había anunciado apoyo para la respuesta a la emergencia y el gobierno colombiano busca que la relación con Washington también contribuya a la recuperación económica de las zonas afectadas.
Pero la agenda de Rubio en Colombia va más allá de la emergencia.
Durante su visita a Barranquilla, los dos países firmaron además un acuerdo de cooperación nuclear civil y otro relacionado con minerales críticos, dos áreas consideradas estratégicas para Washington.
La reunión también representa un acercamiento entre la administración Trump y el nuevo gobierno colombiano, después de las tensiones que marcaron la relación entre Estados Unidos y el gobierno del expresidente Gustavo Petro.
Seguridad y narcotráfico, otra prioridad
De la Espriella ha adoptado una postura mucho más cercana a la de Trump en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
El mandatario colombiano prometió reforzar las operaciones contra los grupos dedicados al tráfico de drogas, reanudar la fumigación de cultivos de coca, atacar laboratorios y perseguir a los principales líderes de las organizaciones criminales.
“Colombia quiere convertirse en el primer socio de Estados Unidos en materia de seguridad hemisférica”, afirmó.
Rubio, por su parte, explicó antes de iniciar su gira que Estados Unidos comparte intereses con los gobiernos que visitará, particularmente en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
“Tenemos muchos intereses en común con ellos, tanto en la lucha contra el terrorismo criminal transnacional regional como en las relaciones económicas”, declaró Rubio. “Es parte de una tendencia que se observa en el hemisferio occidental de alineación con Estados Unidos y sus intereses”.
La cooperación ocurre mientras las fuerzas estadounidenses intensifican sus operaciones contra presuntas redes de narcotráfico en aguas del Caribe y el Pacífico.
Un día antes de la llegada de Rubio a Colombia, fuerzas estadounidenses interceptaron y hundieron una embarcación ecuatoriana que Washington vinculó con Los Choneros, un grupo criminal que Estados Unidos considera una organización terrorista extranjera.
Fue la quinta embarcación neutralizada por fuerzas estadounidenses en menos de dos semanas.
Una nueva relación con Estados Unidos
El gobierno de De la Espriella ha buscado acercarse a la administración Trump desde que asumió el poder, incorporando a Colombia a iniciativas regionales contra los cárteles y reforzando la cooperación militar.
El mandatario también ha prometido endurecer las políticas migratorias de Colombia y deportar a miles de migrantes que no tengan permiso de residencia, principalmente venezolanos.
La nueva relación, sin embargo, genera críticas de sectores de la oposición colombiana.
El excandidato presidencial Iván Cepeda cuestionó la visita de Rubio y afirmó que los acuerdos podrían comprometer aspectos estratégicos de la soberanía del país, particularmente en materia de recursos minerales y energéticos.
Mientras tanto, De la Espriella apuesta por convertir el acercamiento con Estados Unidos en una alianza de largo plazo.
Los acuerdos firmados en Barranquilla llegan así en un momento en que Colombia enfrenta el desafío inmediato de reconstruirse después del terremoto y, al mismo tiempo, busca fortalecer su posición económica y de seguridad dentro de una región cada vez más alineada con las prioridades de la administración Trump.







