La crisis energética en Cuba volverá a golpear con fuerza este viernes 17 de julio de 2026, cuando el mayor apagón previsto dejará sin suministro eléctrico de manera simultánea hasta al 72% del territorio nacional durante el horario de mayor consumo, mientras los 9.4 millones de habitantes de la isla dispondrán, en promedio, de apenas dos o tres horas de electricidad a lo largo del día.
Cuba sufrirá este fin de semana apagones que dejarán al 72% del país sin electricidad en la hora de mayor consumo
La isla enfrenta una nueva jornada marcada por severas restricciones en el suministro eléctrico, mientras persisten los problemas de generación y continúan las afectaciones al sistema energético nacional
La estatal Unión Eléctrica ( UNE), adscrita al Ministerio de Energía y Minas, estimó que para la tarde-noche la capacidad de generación será de apenas 940 megawatts ( MW), frente a una demanda máxima de 3 mil 200 MW. Como resultado, el déficit ascenderá a 2 mil 260 MW y la afectación programada alcanzará los 2 mil 290 MW para evitar interrupciones desordenadas del servicio.
Cortes prolongados y protestas en Cuba
El escenario ocurre en medio de una situación que el propio Gobierno cubano ha calificado como "crítica". En las últimas dos semanas la isla ha registrado tres apagones generales y, según reportó la agencia de noticias EFE, la inestabilidad del Sistema Electroenergético Nacional se ha intensificado desde principios de este año.
En La Habana, los cortes de energía llegaron la víspera a extenderse hasta por 30 horas continuas, una situación que derivó en protestas pacíficas, principalmente cacerolazos, en municipios como Centro Habana y El Vedado.
Infraestructura envejecida y falta de combustible
Actualmente, nueve de las 16 unidades de generación del país permanecen fuera de operación. Las centrales termoeléctricas, que aportan alrededor del 40 % de la electricidad nacional, fueron construidas en su mayoría entre las décadas de 1960 y 1970 y enfrentan un deterioro derivado de años de escasa inversión y mantenimiento.
Otro 40% de la generación dependía de motores alimentados con diésel y fueloil importados, cuya operación se ha visto limitada desde enero por la falta de combustible. El 20% restante proviene de plantas de gas y de fuentes renovables, entre ellas instalaciones solares desarrolladas con apoyo de China.
Como parte de su estrategia para reducir la crisis, el Gobierno cubano impulsa la construcción de 92 parques fotovoltaicos con una capacidad instalada proyectada de unos 2 mil MW. Hasta ahora, 54 de esas instalaciones ya están en funcionamiento y han alcanzado una generación máxima de 600 MW durante las horas de mayor radiación solar.
De acuerdo con estimaciones de estudios independientes, la recuperación integral del sistema eléctrico cubano requeriría inversiones de entre 8,000 y 10,000 millones de dólares.









