Chicago, Illinois.- Apenas tiene 20 años, pero Michelle Hernández, de Chicago, ya alcanzó una meta que, en su industria, suele lograrse décadas después.
A los 20 años, Michelle Hernández ya es asesora financiera certificada en Illinois
Michelle Hernández rompió el promedio de edad en la industria financiera al certificarse como asesora en Illinois a los 20 años. Su historia refleja disciplina, largas jornadas de estudio y el cumplimiento de rigurosos requisitos legales y exámenes supervisados por FINRA.
“La edad promedio de mucha gente de mi industria para ser asesor financiero están por la edad de 40 a 50 años”, explicó Michelle Hernández, ahora asesora financiera certificada en Illinois.
Su logro no solo representa un avance profesional a temprana edad, sino también un ejemplo de disciplina y preparación en un campo altamente regulado.
¿Qué se necesita para ser asesor financiero en Illinois?
En Illinois, no es obligatorio asistir a la universidad para convertirse en asesor financiero. Sin embargo, sí es necesario presentar y aprobar exámenes especializados, cubrir los costos de las pruebas y cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades regulatorias.
Algunas empresas, además, pueden exigir que el candidato cuente con una licenciatura en finanzas o negocios.
“Mientras que tengas la disciplina y pongas el trabajo y el estudio, cualquier otra persona puede lograr lo que he logrado”, aseguró Michelle.
Exámenes exigentes y supervisión regulatoria
La dificultad de los exámenes varía considerablemente. Las pruebas pueden incluir entre 45 y 300 preguntas, con una duración que va desde una hora hasta cuatro horas con 45 minutos.
Michelle aprobó evaluaciones relacionadas con:
- Productos de Compañías de Inversión y Contratos Variables
- Ley para Agentes de Valores
- Industria de Valores
Estas certificaciones están reguladas por Financial Industry Regulatory Authority (FINRA), una organización sin fines de lucro que supervisa a los corredores de bolsa y a las empresas que venden valores como acciones y fondos de inversión.
Aunque FINRA no es una agencia gubernamental, opera bajo la supervisión de la U.S. Securities and Exchange Commission (SEC), la comisión que vigila el mercado de valores en Estados Unidos.
Además de aprobar los exámenes, para ejercer como asesora financiera en el estado, Michelle tuvo que obtener su licencia y registrarse ante la Secretaría del Estado de Illinois.
Las personas interesadas en verificar si un asesor financiero está registrado o presentar una queja pueden consultar la División de Inversiones de la Secretaría del Estado
El respaldo de su familia
Detrás del logro hay horas de estudio y sacrificio. Sus padres, originarios de México, aseguran que fueron testigos del esfuerzo diario.
“Fue un examen tan difícil, horas enteras estudiando. Yo la veía 8–10 horas todos los días, por más de un mes. Cuando ella pasó ese examen yo estaba en la oficina, me lo manda y me dice: ‘I passed’, yo me solté llorando”, relató su madre, Brenda Hernández.
Su padre, Esteban Hernández, también destacó el compromiso de su hija. “Yo como padre me siento orgullo de ella porque no ha sido fácil. Realmente ella a veces desvelos, a veces no come en ciertos tiempos por estar estudiando”.
En una ocasión, madre e hija presentaron el mismo examen. “Yo llevaba dos años estudiando por esa licencia y un día dice: ‘ok, vamos a ver si de veras es tan difícil’. Fuimos las dos al examen, yo lo fallé y ella lo pasó”, recordó Brenda.
Una meta más grande
Se estima que un asesor financiero en Illinois gana en promedio aproximadamente 43.47 dólares por hora. Para Michelle, sin embargo, el objetivo va más allá de lo económico.
“Mi sueño en mi futuro es, yo creo que todos queremos retirar a nuestros padres, por darles las gracias por todo lo que hicieron por nosotros, por el sacrificio. Igual mover mi familia para adelante, al mismo tiempo ayudando a la comunidad a lograr sus sueños”.
A sus 20 años, Michelle Hernández ya abrió camino en una industria donde la experiencia suele medirse en décadas. Su historia demuestra que la preparación, la disciplina y el respaldo familiar pueden acortar distancias y romper promedios.










